La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunció este miércoles una subida del tipo de interés oficial del 0,75 puntos, el sexto aumento consecutivo desde marzo, en un nuevo intento de controlar la inflación.

El banco central estadounidense cumplió con las expectativas de los economistas y la tasa de interés oficial de la mayor economía del mundo pasa a situarse en una horquilla de entre el 3,75 % y el 4 %, el nivel más alto desde 2017.

La Reserva Federal adelantó además que “serán apropiados” más “aumentos continuos” y “una política monetaria que sea lo suficientemente restrictiva” para devolver la inflación a su objetivo del 2 %.

“Para determinar el ritmo de los aumentos futuros, el Comité tendrá en cuenta el endurecimiento acumulativo de la política monetaria” y en qué medida dicho endurecimiento “afecta a la actividad económica y la inflación” así como “a la evolución económica y financiera”, apuntó la Fed en un comunicado.

Powell advierte más subas

El presidente de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, Jerome Powell, advirtió este miércoles que el techo que pueden alcanzar los tipos de interés en el país será más alto de lo esperado a la vista de los datos económicos actuales.

“Los datos recibidos desde nuestra última reunión sugieren que el nivel final de los tipos de interés será más alto de lo esperado anteriormente”, apuntó en una rueda de prensa, en la que reconoció que la inflación está todavía en niveles más elevados de lo esperado.

Aun así, el presidente de la Fed abrió la puerta a la posibilidad de que las próximas subidas de tipos sean de menos de 75 puntos básicos, y esto puede ocurrir “en la próxima reunión o en la siguiente”.

“El momento (de subidas de menor envergadura) se acerca y puede llegar tan pronto como en la próxima reunión”, que se celebra en diciembre, “o en la siguiente, pero todavía no se ha tomado ninguna decisión”, aseguró Powell durante su rueda de prensa para explicar la subida del tipo de interés oficial de este miércoles.

El presidente del banco central estadounidense reconoció, sin embargo, que es muy prematuro hablar todavía de detener las subidas de tipos, ya que todavía son necesarias para “alcanzar ese nivel suficientemente restrictivo” que permita poner coto a la inflación e impedir que se arraigue.

Powell reconoció también que la posibilidad de poner coto a la inflación sin provocar una recesión de la primera economía del mundo “se ha reducido”, aunque continúa existiendo.