La Reserva Federal de EEUU bajó ayer las tasas de interés en 0,75 puntos, de emergencia y por sorpresa, en un intento de frenar la recesión, mientras el presidente George W. Bush negocia con el Congreso un plan de medidas para reactivar la economía. El recorte fue el mayor en más de dos décadas y dejó las tasas en 3,50 por ciento, el nivel más bajo desde setiembre del 2005. Pese a la contundencia de la medida,Wall Street llegó a caer ayer más de 400 puntos (3,23 por ciento), ante las dudas de la efectividad que este recorte puede tener en una economía aquejada de fuertes desequilibrios, además del endeudamiento de los hogares, el aumento del desempleo y la marcada crisis inmobiliaria.

    El presidente Bush, quien el viernes bosquejó un paquete de medidas por unos 145.000 millones de dólares para reactivar la economía, recibirá hoy en la Casa Blanca a dirigentes demócratas y republicanos, con los que analizará las medidas que deben ponerse en marcha. El plan de Bush incluye rebajas de impuestos que, sin embargo, no beneficiarían a las familias con ingresos bajos, y los demócratas proponen una ampliación del subsidio por desempleo y del programa de cupones para alimentos.

    El secretario del Tesoro, Henry Paulson, indicó ayer ante la Cámara de Comercio de EEUU que se necesita, y rápido, un conjunto de medidas que tengan impacto inmediato. Paulson se mostró optimista acerca de un entendimiento entre el Ejecutivo y el Congreso, que está controlado por la oposición demócrata. La reducción de la tasa de interés interbancario de corto plazo fue decidida hoy por el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, que maneja la política monetaria de EEUU, un día después de que los mercados mundiales se desplomaran por el temor a una recesión en la mayor economía del mundo.

    Asimismo, la Reserva rebajó en tres cuartos de punto la tasa de descuento, que es lo que la autoridad monetaria cobra a los bancos comerciales por sus préstamos de corto plazo, y que quedó en el cuatro por ciento. Esta fue la primera vez desde los ataques terroristas de setiembre del 2001 que la Reserva aflojó su política monetaria sin esperar a las reuniones regulares de su Comité de Mercado Abierto, que ocurren cada seis semanas. Ha sido además la mayor rebaja de las tasas de interés entre esas reuniones desde 1984.

    A pesar de la acción, los mercados se desplomaron en la apertura en Estados Unidos y algunos analistas creen que se necesitará un empujón más firme de parte del Gobierno para impedir que la economía entre en recesión. El 2007 cerró con la mayor inflación a nivel de mayoristas en 26 años en EEUU y el mayor aumento de precios a nivel de consumidores en 17 años. En el mismo período, los salarios de los trabajadores, ajustados por inflación, bajaron 0,9 por ciento, en lo que supone la mayor pérdida de poder adquisitivo desde el 2005.

    “La oleada de ventas en los mercados financieros globales desde el lunes refleja la falta de confianza en la capacidad del presidente George W. Bush para comprender lo que ocurre”, sostuvo Christian Weller, profesor de Política Pública en la Universidad de Massachusetts y miembro del Center for American Progress, un grupo de estudios en Washington. Weller explicó que desde el 2001 los ingresos familiares en EEUU no suben y las familias “han acumulado volúmenes de deuda sin precedentes”.

    “El Gobierno federal ha incurrido en enormes déficit por los recortes de impuestos a los ricos y las guerras en Afganistán e Irán”, añadió. Según el experto, “desde marzo del 2001, los inversionistas extranjeros han financiado casi ochenta por ciento del déficit federal de Estados Unidos”. A esto se suma el elevado déficit comercial, que equivale al cinco por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos, que se financia con préstamos en el exterior y la venta a extranjeros de activos estadounidenses.