El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que suministrará sistemas de defensa antimisiles Patriot a Ucrania, en el marco del conflicto bélico que enfrenta esa nación con Rusia. El anuncio se realizó desde la Base Conjunta Andrews, en Maryland.

Según explicó el mandatario republicano, los misiles interceptores no serán una donación directa del gobierno estadounidense, sino que serán adquiridos por la Unión Europea, que se encargará de pagar el 100% del costo y luego los entregará a las fuerzas ucranianas. “Básicamente, vamos a enviarles varias piezas de equipamiento militar muy sofisticado. Nos van a pagar el 100 por ciento por ello, y así es como lo queremos”, afirmó.

Aunque no brindó detalles sobre la cantidad de sistemas Patriot que serán enviados, el presidente destacó la sofisticación de la tecnología y la importancia de reforzar las defensas ucranianas ante los ataques continuos del ejército ruso. Los Patriot son sistemas móviles tierra-aire diseñados para interceptar misiles balísticos, misiles de crucero y aeronaves, y han sido solicitados por el gobierno de Volodímir Zelenski desde las primeras etapas de la invasión rusa.

Esta decisión representa un importante cambio de postura de Trump, quien en oportunidades anteriores se había mostrado reacio a incrementar la ayuda militar a Ucrania y pidió a los países europeos asumir una mayor responsabilidad en el conflicto. En este caso, sin embargo, la iniciativa se presenta como un acuerdo comercial favorable para Washington, donde los aliados europeos asumen el costo total de la operación.

Además del anuncio, Trump adelantó que mantendrá una reunión la próxima semana con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para discutir la situación en Ucrania y otros temas urgentes relacionados con la seguridad internacional. Esta será la primera reunión bilateral entre ambos desde que Rutte fue designado al frente de la alianza atlántica.

Con este movimiento, Trump busca posicionarse como un líder fuerte en materia de defensa y alianzas internacionales, justo en medio de una campaña electoral en la que la política exterior y el rol de EE.UU. en los conflictos globales ocupan un lugar central. La decisión también responde a la creciente presión por parte de los países europeos, que exigen una mayor coordinación y previsibilidad en el apoyo occidental a Ucrania.

Por ahora, el anuncio generó reacciones mixtas en el escenario internacional. Mientras los líderes ucranianos celebran el suministro de tecnología defensiva clave, algunos sectores de la política estadounidense critican la falta de claridad sobre los términos del acuerdo y advierten sobre un posible uso electoral del conflicto en Europa del Este.

Ataque ucraniano contra una instalación nuclear

El centro de entrenamiento de la planta nuclear de Zaporiyia sufrió durante la noche del domingo un ataque llevado a cabo por tres drones ucranianos, confirmó la administración rusa de la central.

El ataque, que impactó a una distancia de entre 250 y 300 metros de la primera unidad de energía de la central, no provocó incendios ni dejó daños graves, dijo la administración, y añadió que se ha puesto en marcha una investigación para evaluar la magnitud del impacto.

A pesar de lo ocurrido, la central de Zaporiyia continúa con su operación normal, con todas las medidas de precaución necesarias. “La seguridad de la operación de la planta se mantiene intacta”, enfatizó la administración.

El centro de entrenamiento alberga un simulador a escala real de una sala de control de reactores nucleares, que es importante para la capacitación del personal y su certificación.

La central de Zaporiyia, ubicada cerca de Energodar, en la orilla izquierda del río Dniéper, constaba de seis reactores, cada uno de ellos con una capacidad de un gigavatio.