El presidente Donald Trump sacudió el tablero internacional al asegurar que la guerra con Irán entra en su etapa final. Durante una reciente entrevista, el mandatario estadounidense confirmó que la ofensiva militar debilitó drásticamente las capacidades del régimen iraní. Trump sostiene que el país persa se encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad tras la destrucción de gran parte de su infraestructura estratégica y la pérdida de figuras clave en su cadena de mando.
“Creo que está muy cerca de terminar, sí”, señaló en una entrevista con la cadena Fox.
El líder republicano proyecta una resolución del conflicto en un plazo muy breve. Según sus declaraciones, los ataques ejecutados en las últimas semanas cumplieron los objetivos previstos, dejando a Irán sin opciones reales de respuesta aérea o defensa efectiva. Trump enfatizó que, aunque las negociaciones en Pakistán no lograron un cierre definitivo el pasado fin de semana, el régimen de Teherán ahora muestra una disposición real para pactar debido al desgaste absoluto de sus fuerzas.
La estrategia de la Casa Blanca combina la presión bélica con la apertura diplomática. Trump advierte que la reconstrucción de Irán tardaría décadas si Estados Unidos decidiera retirarse en este momento sin un acuerdo sólido.
El mandatario confía en que los próximos días serán decisivos para estabilizar la región y reabrir de forma natural el estrecho de Ormuz, normalizando así el flujo energético mundial.
El impacto de estas palabras ya genera reacciones en los mercados internacionales. La posibilidad de un cese de hostilidades y un acuerdo petrolero inmediato mantiene al mundo en vilo, mientras Trump insiste en que su administración no repetirá los errores de conflictos prolongados en Oriente Medio.
La mirada está puesta ahora en los contactos diplomáticos previstos para las próximas 48 horas, que podrían sellar el final de esta escalada bélica.
Con información de Clarín y Deutsche Welle.
