La población mayoritariamente hispana de Uvalde (Texas, EE.UU.) empezó este miércoles a recibir algunas respuestas sobre la peor masacre en una escuela estadounidense en una década, aunque persisten las dudas sobre la motivación del atacante.

Mientras que algunos familiares de los 19 niños y dos maestras asesinados en el tiroteo del martes recibían terapia en un centro comunitario, las autoridades de Texas elevaron la cifra de heridos a 17 y arrojaron más luz sobre la tragedia.

“Esta es una comunidad muy unida. Todo el mundo se conoce entre sí. Todo el mundo conocía a este chico (el autor del tiroteo)”, dijo Laura de la Cruz, una residente de Uvalde que conocía a uno de los niños asesinados en la escuela.

La Policía local reveló este miércoles que todos los fallecidos en el tiroteo se encontraban en la misma aula de cuarto grado -para estudiantes de 9 y 10 años- en la que se atrincheró el atacante, armado con un rifle automático AR-15 que compró legalmente.

Los niños

Xavier López, de 10 años, era un gran nadador, según recordó su prima Lisa Garza, de 54 años. “Era un niño cariñoso de 10 años que disfrutaba de la vida”, dijo. “Era muy alegre, le encantaba bailar con sus hermanos, con su madre. Esto nos ha afectado a todos”, resaltaron.

Amerie Jo Garza, también de 10 años, fue una de las primeras niñas cuya muerte se confirmó. Había celebrado su décimo cumpleaños hacía apenas dos semanas. Le dispararon mientras intentaba llamar a los servicios de emergencia, según dijo su abuela, Berlinda Irene Arreola, al diario digital estadounidense The Daily Beast. Amerie era “súper extrovertida” y “muy querida por los profesores”, añadió.

Uziyah García, de 10 años, era el “niño más dulce que he conocido”, destacó su abuelo, Manny Renfro. “Era un niño muy rápido y podía atrapar la pelota muy bien”, indicó su abuelo, recordando cuando jugaban fútbol americano.

José Flores Jr., de 10 años. “Siempre estaba lleno de energía. Listo para jugar hasta la noche”, afirmó su padre.

Alithia Ramirez. 

Nevaeh Bravo. “Desafortunadamente, mi hermosa Nevaeh fue una de las muchas víctimas de la tragedia de hoy… Descansa en paz, mi dulce niña, no te merecías esto”, expresó con dolor su prima.

Makenna Lee Elrod. “Mi hermana pequeña ha sido finalmente encontrada en una sala de clases”, dijo su hermana. 

Jayce Carmelo Luevanos. “Todavía no puedo creer que nunca te volveremos a ver”, escribió su tía en Facebook.

Lexi Rubio. Su prima la describió como una “luz brillante en la vida de todos”.

Tess Marie Mata. “Mi ángel precioso eres amado tan profundamente. A mis ojos no eres una víctima, sino una sobreviviente. Te amo siempre y para siempre, hermanita, que tus alas se eleven más alto de lo que jamás podrías soñar”, manifestó su hermana.

Elijah Cruz Torres. Su abuelo le dijo a la cadena ABC que su nieta era una “hermosa niña con mucha energía”.

Jaliah Nicole Silguero. Su madre compartió una publicación diciendo que estaba “desconsolada” por la pérdida.

Maite Yuleana Rodriguez. Un primo dijo que era un “hermoso ángel”.

Annabelle Guadalupe Rodríguez y Jackie Cazares eran primas. 

Miranda Mathis

Rogelio Torres. “Era una persona muy inteligente, trabajadora y servicial”, dijo su tía.

El padre de Ellie García dijo que su hija, que tenía 10 años, era “la más feliz de todas”.

Las maestras

La primera en ser identificada fue la maestra Eva Mireles, de 44 años y que trabajaba como profesora de educación especial en el colegio Robb Elementary, donde tuvo lugar el tiroteo.

Mireles fue identificada en las redes sociales como una de las víctimas por la madre de una de sus exalumnas, Audrey García.

García, cuya hija tiene síndrome de Down, publicó en un mensaje en Twitter fotografías de la maestra de educación especial con su hija, y dijo que la profesora creía en las posibilidades de la pequeña y que hizo “todo lo posible” para ayudarla en su educación.

Mireles, que llevaba 17 años ejerciendo de docente, estaba casada con un agente de Policía de Uvalde, con quien tenía una hija en común.

Ella fue una de las dos maestras que murieron en el tiroteo junto a 19 de sus alumnos. Todos ellos se encontraban en la clase en la que se atrincheró el agresor, Salvador Ramos.

La otra maestra fallecida es Irma García, según indicó al canal televisivo NBC su hijo, Christian García.

La profesora llevaba 23 años ejerciendo de docente en el centro escolar y, según la versión de su hijo, se erigió en escudo humano para proteger a sus estudiantes durante el tiroteo.

García, casada y con cuatro hijos, fue finalista en 2019 junto a otros 18 profesores del área de San Antonio (Texas) del premio de la Universidad Trinity a la excelencia en la enseñanza.