El papa Francisco falleció este lunes 21 de abril, a sus 88 años, en su residencia de la Casa Santa Marta del Vaticano. A las 9.45 horas, el cardenal Kevin Farrell, Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, anunció la muerte del Sumo Pontífice con estas palabras:
“Queridos hermanos y hermanas, con profundo pesar debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Dedicó toda su vida al servicio del Señor y de su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente a favor de los más pobres y marginados. Con inmensa gratitud por su ejemplo como verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino“.
El Papa fue ingresado en el Hospital Policlínico Agostino Gemelli el viernes 14 de febrero tras un episodio de bronquitis. Con el correr de los días su situación clínica empeoró progresivamente y el martes 18 de febrero sus médicos le diagnosticaron neumonía bilateral.
Después de estar 38 días hospitalizado, Francisco regresó a su residencia del Vaticano en la Casa Santa Marta para continuar su recuperación.
Previo a su internación, Jorge Mario Bergoglio sufrió con frecuencia ataques de enfermedades respiratorias, e incluso canceló una visita planificada a los Emiratos Árabes Unidos en noviembre de 2023 debido a la gripe y la inflamación pulmonar.
Además, en 1957, cuando tenía poco más de 20 años, Francisco se sometió a una cirugía en Argentina para extirparle una parte de su pulmón que había sido afectado por una grave infección respiratoria.
A la espera de la confirmación oficial, las primeras informaciones que llegan desde Roma señalan que el Papa habría fallecido producto de un accidente cerebrovascular o derrame cerebral mientras dormía.
