El 27 de marzo de 1977 dos aviones de pasajeros Boeing 747 colisionaron en la pista del aeropuerto de Los Rodeos (actualmente Tenerife Norte), provocando el accidente más mortífero de la historia: un saldo fatal de 583 personas fallecidas.
El vuelo 4805 de KLM y el vuelo 1736 de PanAm, debían aterrizar en el aeropuerto de Gran Canaria, pero fueron desviados a Tenerife por una bomba en la terminal del aeropuerto de Gran Canaria. Así comenzó la peor tragedia aérea de España y del mundo.

Cronología del accidente
Una explosión en un puesto de flores provocó que las pistas de Tenerife Norte se vieran rápidamente congestionadas, con cantidad de aviones aparcados en la calle de rodaje. Otro dato no menor dentro de este trágico accidente es la ubicación del aeropuerto. Su cercanía al mar y su altitud de más de 600 metros dificultaban la visión.
Dentro de ese contexto, se autorizó al avión de KLM a rodar por la pista y alinearse para el despegue. Mientras tanto, el avión de PanAm también recibía instrucciones para tomar la tercera salida a la calle de rodaje. Retrasado y con apuro por despegar, el capitán del Boeing de KLM decidió iniciar su carrera sin contar con la autorización de Control de Tráfico Aéreo. Lo que no sabía, y tampoco podía ver, es que el avión de PanAm seguía en la pista.
Una vez que el piloto del avión de KLM se percata de la presencia del otro vehículo aéreo, ya era demasiado tarde. A pesar de sus intentos por elevarse para sobrevolar el avión de PanAm, la tragedia no pudo ser evitada.

La colisión y el incendio terminaron con la vida de todos los pasajeros del avión holandés y de la mayoría de los integrantes del avión estadounidense. Un saldo fatal y sin precedentes en la historia de la aviación: 583 muertos. Tan solo 61 personas lograron sobrevivir, aquellos que estaban sentados en la parte delantera de la aeronave.
El después del desastre de Tenerife
Luego de una exhaustiva investigación, el capitán Veldhuyzen van Zanten fue declarado culpable por intentar despegar sin haber recibido permiso. Si bien en un principio KLM aseguró que el accidente se dio por una falta de comunicación entre la torre y los pilotos, finalmente admitió la responsabilidad y aceptó indemnizar a los familiares.
Como consecuencia del peor accidente de la historia, se introdujeron cambios radicales en la aviación internacional. Una serie de órdenes y procedimientos que continúan vigentes.
