El Gobierno chileno adelantó ayer que repatriará millonarios ahorros fiscales depositados en el exterior, para inyectar liquidez a su sistema bancario y controlar la apreciación del dólar. La medida, comunicada por el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, fue adoptada luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y agentes privados internos corrigieran a la baja las expectativas de crecimiento para el 2008 y el 2009.

    Ante ese escenario, el ministro Velasco reiteró los llamados a la calma. “Cuando hay tormenta afuera, a todos les caen unos goterones, pero tenemos el impermeable bien puesto”, afirmó. “Al menos un factor de serenidad debe ser que en Chile tenemos reservas, tenemos instituciones y tenemos condiciones”, remarcó. El FMI, dando una señal negativa, estimó incrementos del Producto Interno Bruto (PIB) de 4,5 por ciento para este año y de 3,8 por ciento para el 2009, por debajo de las proyecciones previas a la crisis financiera internacional que anticipaban un alza de 5,0 por ciento del PIB para el 2009.

    Más pesimista aún, la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central reveló ayer que el mercado espera una expansión del PIB de 4,1 por ciento en el 2008 y de 3,5 por ciento en el 2009. Un factor central en el menor optimismo local es la evolución esperada de la inflación. La crisis financiera, que ha apreciado el dólar 20 por ciento en el año, sorprende a Chile con superávit fiscal, en cuenta corriente y balanza comercial, no obstante, el saldo comercial de setiembre fue negativo, por primera vez en seis años.