Al menos 88 personas resultaron heridas, diez de ellas en estado grave, tras el impacto de un misil balístico iraní contra un edificio residencial en Arad, en el sur del país. El ataque se produjo durante la noche del sábado y generó un amplio operativo de emergencia en la zona, con intervención de equipos médicos y fuerzas de seguridad.

De acuerdo con la Magen David Adom (MDA), entre los heridos graves se encuentra un niño de cinco años. El parte médico detalla además 19 personas en estado moderado, 55 con lesiones leves y cuatro con cuadros de ansiedad. Todos fueron trasladados en ambulancias y helicópteros hacia el Centro Médico Soroka, que activó un protocolo de emergencia por múltiples víctimas.

El sistema sanitario se vio tensionado por la magnitud del incidente. El Ministerio de Salud israelí dispuso la derivación de algunos pacientes a otros hospitales para descomprimir la atención en Soroka y garantizar la cobertura médica. En paralelo, el banco de sangre de la MDA envió al menos 90 unidades para sostener las intervenciones quirúrgicas y tratamientos urgentes.

Las Fuerzas de Defensa de Israel desplegaron equipos de búsqueda y rescate del Comando del Frente Interno, que trabajaron en la evacuación de residentes y en la verificación de posibles personas atrapadas, sin hallazgos en ese sentido. La respuesta se concentró en la asistencia inmediata y en asegurar la zona afectada.

En paralelo, el ejército inició una investigación para determinar por qué el sistema de defensa no logró interceptar el misil.

Con información de The Jerusalem Post.