Uno de los mayores temores en la sociedad argentina desde el regreso de la democracia tiene que ver con el fantasma de los saqueos, la expresión más brutal y degradante de nuestras crisis. Regresa cada tanto y genera temor, incertidumbre y también una ansiedad social que provoca el desborde. Es lo que se vivió este martes en Mendoza a partir de una serie de mensajes, totalmente falsos, enviados con el (mal) oportunismo de provocar pánico. Por eso, en estos momentos se exige recuperar el control de la calle, en el caso del Gobierno. Es importante que no de un paso atrás ante los grupos que quieran avanzar sobre la propiedad privada, con un compromiso de todas las instituciones. La Justicia no puede ser menos: debe dar el ejemplo, siempre dentro de lo que exige la ley. Es preciso recuperar la paz social y, para eso, que el Estado acuda donde se necesite, con la asistencia que haga falta. También, recuperar el sentido común por parte de la ciudadanía, para evitar que se viralice la paranoia. Es lógico que, ante las imágenes del fin de semana, haya dudas, miedo, pero a las falsedades hay que ponerles un límite y evitar que se hagan cadena.