Dos mujeres asesinadas en poco más de 72 horas. Otros intentos de femicidio y denuncias por maltrato o violación de perimetrales. En las últimas semanas, la provincia ha enfrentado una creciente ola de ataques contras las mujeres. Si bien el año está culminando y las cifras han bajado con respecto al año pasado (en el 2022 se registraron 12 casos fatales y hasta ahora se contabilizan 7), en los últimos días, policías y funcionarios judiciales con experiencia en la materia verifican que hay un crecimiento en las denuncias y hay preocupación por los alarmantes indicadores de violencia de género en la sociedad. Detrás de las cifras hay historias de dolor y desesperación.

También, señales de alerta que no fueron atendidas a tiempo. No sólo se apunta a las instituciones gubernamentales por el trabajo de prevención. Recaer en la sociedad en general ayuda a comprender las responsabilidades. Hay que condenar y erradicar el maltrato hacia las mujeres desde los inicios de la vida. Educación y concientización, sumando la promoción de relaciones igualitarias, podrían ser pasos fundamentales para encaminar grupos sin violencia. La ley penal es muy clara y castiga a los hombres que maltratan a las mujeres. En el caso de femicidio, la única solución de la normativa es la prisión perpetua. Todo el trabajo previo judicial, una vez ingresada una denuncia, sirve para disuadir y prevenir potenciales casos fatales. El apoyo a las víctimas es crucial.

No tiene que quedar en una presentación en una oficina fiscal y en el olvido de las autoridades. El compromiso, en la mayoría de estos casos, tiene que ser colectivo y tratado con responsabilidad.