Desde fines de los 90, los cortes de ruta han marcado la temperatura en sectores sociales que eran vulnerables a las políticas de aquellos momentos. Pero esa forma de protesta quedó y fue la herramienta principal de la protesta en Argentina por distintas causas. En tiempos electorales como estos, vuelven a ser la primera opción de algunos grupos para reclamar o, simplemente, posicionarse partidariamente frente a otros.
Más allá de los enfrentamientos y picudeos entre candidatos, lo cierto es que se han convertido en un problema que, en algunos casos, supera a la motivación misma que los provoca. Y, por supuesto, generan más complicaciones para todo aquel que circula, entre ellos, el transporte de mercadería. Esto, sin mencionar los intereses políticos, a menudo poco claros, que pueden estar fogoneando detrás de estas manifestaciones. Es evidente que se necesita una respuesta institucional seria y ajustada a derecho, porque no se resolverán ni tirando la pelota afuera ni con eslóganes de campaña.
