El árbitro Yael Falcón Pérez habla con el técnico de Godoy Cruz, Ernesto Pedernera.

Cuando estaba por empezar el segundo tiempo entre Godoy Cruz y Talleres de Córdoba, un proyectil arrojado desde la hinchada del Tomba impactó en la cabeza del árbitro asistente. Un corte en la frente fue decisivo para que el referí Yael Falcón Pérez resolviera suspender el encuentro por la falta de seguridad.

Tras auxiliar a su colega, que estuvo varios minutos en el césped, mientras se veía claramente la herida producida por un tubo de hierro, Falcón Pérez explicó la decisión de no continuar con el cotejo al técnico del Expreso mendocino, Ernesto Pedernera.

No se suspende por una lesión de él (el lineman) y el cuarto árbitro lo va a reemplazar, es por una agresión“, explicó Falcón Pérez al técnico local. Y recalcó que “entonces, no hay posibilidad de seguir. No vamos a permitir, que ninguno de nosotros salga lastimado de un evento deportivo“.

En esa corta charla, y con la suficiente paciencia, el árbitro sostuvo que “estamos en el 2025. No nos puede pasar esto. Si nosotros no actuamos y hacemos las cosas que corresponden, va a seguir pasando. Yo sé que no es culpa de los jugadores de Godoy Cruz, ni lo de los jugadores de Talleres“.

En concreto, entendió que no estaban dadas las condiciones para seguir arbitrando. En esos momentos, el lineman Diego Martín salía de la cancha con una bolsa de agua helada en la cabeza, debido a la contusión.

Hay que hacer constar que ningún jugador de Godoy Cruz, ni el entrenador ni dirigente del equipo local rechazó la medida del árbitro principal.