Decir listo, para nuestros abuelos, padres, tíos y vecinos era marcar a fuego un suceso o acontecimiento terminado. También está entre las palabras heredadas del Martín Fierro, el lunfardo y el refranero popular. Entre las aplicaciones más frecuente sobresalía: “Listo el pollo, pelada la gallina”. La frase viene como anillo al dedo para dar la buena nueva de que el TC desembarcaría en San Martín en agosto o setiembre. El anuncio, desde Paraná, fue compartido por el intendente Jorge Giménez y el presidente de la AVE, Rodolfo Gatto, al concluir la reunión con Oscar Aventín y Roberto Argento. Un adelanto de lo que puede ser un paso de gigante para el automovilismo mendocino lo escribí el jueves 8 de julio. Con el título Coche a la vista decía: “La Asociación Volantes del Este tiene entre ceja y ceja ampliar el dibujo del Pena para traer el TC. El proyecto va viento a favor. El trazado pasará de los 3.600m de cuerda a los 4.200. Tendrá una curva con peralte de 13%”. Las obras que comenzarían en los próximos días determinarán que el Gran Premio Coronación se correrá por el circuito chico.
Soñar pero… Aventín ha marcado que el campeonato es de 16 fechas, “y si se agregan más carreras se compromete el presupuesto”, consecuencia para que ingrese San Martín: uno de los referentes del 2010 perderá la sede. Los esteños no son los únicos en la lista. El presidente de la ACTC dijo al periodismo: “Hay más pedidos que fechas. Estamos atentos a algunos compromisos con escenarios como Balcarce y 9 de Julio. Si Junín (Buenos Aires) está en condiciones, es probable que le demos una fecha. También he hablado con gobernadores como Rodríguez Saá o Das Neves y tenemos conversaciones con Mendoza, San Juan, La Pampa y Córdoba”.
Mendoza, la pionera Cuando se explora en las 1.113 carreras que registra la historia oficial del TC y se proyectan a Mendoza, aparecen sorpresas. Malargüe y San Rafael fueron precursores en programarlo. El 4 de abril de 1948 se disputó el Gran Premio Malargüe Minero, ganó Gullé con Chevrolet. Un año después, el 6 de marzo, triunfó en San Rafael, Daniel Musso con una cupé Ford V8. Pisando la década del 50 nace el circuito callejero Viñas y Sierras, pegado a las cepas, chacras y serranías de Vistalba. La prueba se convirtió en un clásico que tuve la oportunidad de disfrutar cuando, el 10 de julio, don Víctor García se quedó con la primera edición.
En los años siguientes triunfaron los hermanos Gálvez y Gullé. Otros escenarios sureños de los años 50 fueron el circuito Cuadro Nacional y las 500 Millas del Río Diamante, que nacía en la avenida Balloffet entre los dos puentes y unía la ruta 143, Pobre Diablo, El Tropezón, Weinert, La Pichana, Puente Nuevo, Vuelta de Rodrigo y los Cuarteles de Cuadro Nacional. Vencedores: Julio César Castellani, Gullé y Domingo Guevara. La vuelta de Cuyo y el Cuyano de Velocidad ocuparon las temporadas del 51 y 53, con éxitos de Salvador Ataguile y Julio Devotto. Félix Peduzzi se quedó con el circuito El Borbollón del 52. En el autódromo General San Martín se coronaron: Gullé, Oscar Gálvez, Pena y Traverso. El GP Vendimia tuvo como líderes a: Descotte, Petrini, Boretto, Oscar Gálvez, Gullé, Sogoló, Copello, con Torino, y Nacif Stéfano. En el circuito El Challao dominaron Gradassi y Stéfano. Las últimas presentaciones son en el autódromo General San Martín, el 13 de octubre del 91, Osvaldo López triunfa con Chevy y un año después Oscar Aventín, con Falcon. Muchachos… tenemos 18 años sin TC. Es tiempo de que regrese al pago. San Martín dio el sí. La última palabra la tiene la ACTC.
