La Copa América de Chile 2015 tomó un color político como muy pocas veces había pasado en la historia del torneo. Si bien el folclore y la rivalidad entre los hinchas de cada país existió siempre, este año se tomó de otra manera porque Argentina y Chile llegan a la final y tiene innecesariamente a la Guerra de las Malvinas como foco.
La colaboración del gobierno militar de Augusto Pinochet con Margaret Thatcher quedó muy marcada y ha salido a flote en un contexto ya distante de la guerra del Atlántico Sur, con un dictador y una primera ministro que ya fallecieron hace años. Lo cuestionable es que el hecho encuentre razones y cantos en un torneo de fútbol.
Los primeros argentinos en llegar a la Copa reinventaron el “Brasil decime qué se siente” del Mundial 2014 que conoció el mundo entero. El apuntado pasó a ser Chile y la letra del cántico hizo enfurecer a los locales.

Tal es así que varios políticos chilenos se quejaron y los hinchas trasandinos comenzaron a responder de manera hostil ante esa canción. Cada vez que jugó Argentina muchos chilenos estuvieron en las gradas y siempre quisieron que gane el rival del equipo de Martino, Messi y compañía.
En las semifinales ante Paraguay, Argentina tuvo que salir por primera vez de La Serena y de Viña del Mar. El partido se jugó en Concepción, una ciudad grande que se asemeja mucho a la vida que lleva Santiago, su capital.
Cuando sonó el himno argentino el sonido de los silbidos, por parte de los trasandinos, fue ensordecedor. Una muestra de la hostilidad que se empezaba a vivir. Nuestro enviado especial sufrió el acoso de algunos hinchas chilenos que festejaban, la noche anterior, en las calles el pase de su seleccionado a la final.
La respuesta chilena
Uno de los que salió al cruce por el cántico argentino fue el reconocido periodista chileno Bernando de la Maza -que fue corresponsal para la televisión chilena de la guerra-, que tuvo que explicar por qué Chile tomó la decisión de colaborar con Inglaterra en la guerra de las Malvinas y trató de “barristas” a los hinchas argentinos.
“Chile se vio obligado a ayudar a los británicos porque si Argentina ganaba la guerra iba a invadir nuestro país“, señaló.
Luego, sostuvo que el culpable de la guerra fue el general Leopoldo Galtieri -en ese momento, presidente de facto-, por no haber enviado soldados profesionales al conflicto y que hasta el último día dijo que Argentina estaba ganando la batalla.

A este argumento, se sumó un video que se hizo viral en YouTube, en el que un chileno que lleva muchos años viviendo en el extranjero se mostró muy molesto con Argentina por la canción.
El fanático de la Roja alentó a sus compatriotas a aprender un cántico que habla de Carlos Menem y que señala que Argentina perdió las Malvinas “por huevón”. Agrega que el pueblo argentino es pobre y que los ingleses nunca van a devolver las Islas.

El fútbol, a esta altura, ya se fue por las ramas y en la previa de una final que debe definirse dentro de una cancha, muchos no hacen más que echar leña al fuego y generar un clima cada vez más hostil.
Mascherano y Martino lo advirtieron. No se trata de nada más que un partido, un deporte. Esto no es un guerra. Pero en Chile, sobre todo en Santiago varios lo toman desde el lugar equivocado. En las calles está la respuesta.

