Inglaterra estuvo cerca y se le escapó. Los dirigidos por Stuart Lancaster vencieron a Francia 55 a 35 en la quinta y última fecha del Seis Naciones, pero este gran triunfo no les alcanzó, tenían que ganar por 26 puntos para ser campeones. Con este resultado Irlanda se quedó con el título y se coronó además como bicampeón. 

En un partido vibrante que por momentos parecía que podía ser para Francia, el equipo de la Rosa se recuperó y sacó a relucir su mejor juego. Durante el encuentro se vió muy buen rugby y los espectadores pudieron disfrutar de ni más ni menos que de 12 tries. 

Lo ganó Inglaterra y pese a no haber conseguido la corona, dejó una buena impresión con su estilo de juego. Esto pensando en la próxima RWC. En tanto para Francia sucede lo mismo, porque a pesar de las idas y vueltas que tuvo el partido, mostró que puede ir por más si trabaja algunas falencias mejorables.