Barracas Central decidió despedir al director técnico y al preparador físico por darle anabólicos a los jugadores del futsal, antes de debutar en la Copa Libertadores.
La entidad presidido por Matías Tapia, hijo del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, anunció a través de las redes sociales el despido de Germán Testa, preparador físico, y a Diego Pelosa, entrenador, por darle a los jugadores “medicamentos que pueden ser considerados anabólicos y recaer en un caso de doping positivo”.
Según el club, esta decisión se realizó “sin la autorización” de los médicos y tampoco se puso en conocimiento a las autoridades de la institución.
Tapia hizo la denuncia correspondiente en el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires y también tuvo que desafectar a los jugadores que tomaron la medicación.
“A pesar del mal momento, Barracas Central competirá en el certamen con jugadores habilitados por la Conmebol y respetará todos los reglamentos de la entidad sudamericana”, dijo el club sobre el torneo en el que representa a la Argentina, al igual que San Lorenzo y Boca Juniors.
Barracas se clasificó al certamen internacional tras conquistar por primera vez el título de Primera División de AFA en diciembre del año pasado. En 2021, el club dirigido por la familia Tapia fue tricampeón de la liga local, en donde no se realizan controles.
