El encuentro entre Godoy Cruz y Talleres de Córdoba se suspendió este martes luego de una agresión que sufrió el árbitro asistente Diego Martín, antes del inicio del inicio del segundo tiempo. El lineman recibió un impacto en la cabeza y el juez principal, Yael Falcón Pérez, dio por finalizado el partido.

Ante lo sucedido, el club cordobés no descarta pedir los puntos pese a que el encuentro iba 0-0 al momento de la suspensión. De hecho, los jugadores de Talleres se retiraron del Víctor Antonio Legrotaglie con un reclamo a viva voz: “Nos tienen que dar los puntos”. Uno de los que más enfatizó esto fue el delantero Cristian Tarragona, por lo que los dirigentes cordobeses analizan cómo seguir luego de la suspensión.

Algo similar había sucedido en el partido contra San Lorenzo en el Malvinas Argentinas, pero el duelo continuó, aunque Godoy Cruz debió hacerse cargo de la logística y abonar el viaje y la estadía del Ciclón en Mendoza. AFA deberá tomar cartas en el asunto si es que se formaliza el pedido de la “T”.

Por su parte, luego de las declaraciones de Alejandro Chapini (presidente del Expreso), el mismo club sacó un comunicado en redes sociales repudiando lo sucedido en el Parque.

“Repudiamos enérgicamente cualquier acto de violencia que atente contra la esencia del fútbol como deporte y espacio de encuentro. Nuestro compromiso es con el juego limpio, el respeto y la seguridad de los protagonistas y asistentes a los eventos deportivos. Trabajaremos en conjunto con las autoridades competentes para esclarecer lo sucedido y tomar las medidas necesarias para que hechos como este no vuelvan a repetirse”, destacó el club en un comunicado oficial difundido pasadas las 23 de este martes.

El trabajo del Tomba ahora será lograr identificar a la persona que arrojó el proyectil hacia la integridad del juez de línea agredido y esperar una sanción de AFA luego del escándalo que derivó en la suspensión del encuentro.