– Enviado especial en Córdoba

A pesar del resultado negativo del partido de ida, en la Ciudad de Córdoba la expectativa por ver a uno de los equipos más grandes del interior es gigante.

Entradas casi agotadas para llenar un Mario Alberto Kempes que estará repleto de hinchas del Matador. Y un cielo gris que los hinchas locales esperan que no refleje lo que podría ser, para ellos, una jornada tristísima. Ganar o ganar, no queda otra. Talleres debe y quiere ascender, por su historia, por su gente. Perder significaría otro cachetazo gigante para la T.  

Pero enfrente estará, esta tarde desde las 18, Gimnasia y Esgrima. Otro que supo convertirse años atrás en uno de los grandes del interior y que ahora va por el sueño de volver a estar en la elite.

Será un partido a todo o nada. El que se queda con la serie, asciende. El que pierde estará otro año en el Federal A. El Lobo tiene la ventaja a su favor, el público en contra y todas las de ganar.

En Córdoba, el domingo amaneció nublado y se esperan lluvias por la tarde. Los locales esperan bailar bajo esa lluvia. Los hinchas de Gimnasia, que no podrán estar, ansían que esas gotas que caigan sean el llanto del pueblo cordobés, que vio cómo su equipo se queda con las manos vacías. La balanza se inclinará solo para un lado.