El Superclásico disputado en la Bombonera arrancó de la manera más agitada posible. Antes de llegar a los diez minutos de juego, la historia de la tarde tomó un rumbo determinante cuando el zaguero de River Plate Lucas Martínez Quarta se marchó expulsado con roja directa tras la intervención del VAR. La decisión arbitral fue cuestionada por el universo millonario.

La jugada decisiva se originó a partir de un pase en profundidad lanzado por Santiago Ascacíbar a las espaldas de la defensa riverplatense. Miguel Merentiel picó en velocidad con campo abierto hacia el área y, al verse superado en la carrera, Martínez Quarta sujetó al delantero uruguayo de la camiseta para evitar que quedara mano a mano frente al arquero.

Decisión de VAR y reestructuración táctica

Si bien la falta ocurrió exactamente a los seis minutos y 27 segundos de iniciado el encuentro, el árbitro Nicolás Ramírez debió interrumpir el partido para revisar la acción en el monitor a pie de campo. Al constatar que la maniobra encuadraba técnicamente dentro de las condiciones de una “ocasión manifiesta de gol” (distancia al arco, dirección de la jugada y ausencia de otros defensores con opción de cobertura), el colegiado revocó cualquier fallo previo y expulsó al defensor.

La roja se transformó en la segunda expulsión más rápida en la historia de los choques entre Boca y River, quedando únicamente por detrás de la sancionada a Reinaldo Merlo en 1983 (a los ocho minutos, también en el estadio Alberto J. Armando).

Ante la inferioridad numérica en cancha, el técnico de River, Leonardo Ponzio, debió reacomodar la estructura de su equipo a la primera de cambio: sacó del terreno al delantero Lucas Beltrán para posibilitar el ingreso del central Lautaro Rivero.

Sin embargo, la modificación no logró sostener la estantería defensiva, ya que minutos más tarde el recién ingresado perdió la marca en la jugada de pelota parada que derivó en el cabezazo goleador de Lautaro Di Lollo para la victoria xeneize

Las quejas en el mundo River

El expresidente de River Rodolfo D’Onofrio cuestionó la determinación de Ramírez. “Qué ladrones que son. Un día todos van a recibir la sanción que les corresponde.
El futbol argentino no se merece esto”, dijo.

Luego, sumó: “Se acuerdan en la cancha de River el penal que nos hacen sobre el final del partido y el VAR ni llamó. Podrá ser lo que quieran pero siempre favorecen a sus amigos. No me puedo quedar callado . Es una vergüenza”.