Así como Lionel Scaloni ganó el duelo de entrenadores en el primer tiempo, en el complemento Didier Deschamps recuperó terreno. Lo hizo con cambios que revitalizaron a su equipo, mientras que Argentina volvió a fallar como ante Países Bajos y desaprovechó una ventaja de dos goles.

Tras una etapa inicial soberbia, la Scaloneta sufrió la inspiración de Kylian Mbappé. Desaparecido durante 80 minutos, sólo dos jugadas le alcanzaron al crack francés para equilibrar el desarrollo. Con un gol de penal y otro de volea, con pocos segundos de diferencia, el delantero del PSG marcó por duplicado y se agrandó.

Los jugadores argentinos daban claras muestras de cansancio, pero Scaloni se guardó inexplicablemente los cambios. Sólo ingresó Marcos Acuña por Ángel Di María, cuando el partido pedía a gritos oxigenar el equipo.

Así, con Francia embalada y Argentina sufriendo, el partido se fue a suplementario.

El primer tiempo fue todo albiceleste

Lionel Scaloni asombró a todos cuando anunció que Ángel Di María sería titular en al final del Mundial ante Francia. Pero la sorpresa fue mayor, incluso, cuando la pelota comenzó a rodar y “Fideo” apareció como extremo por la izquierda.

Las últimas actuaciones del jugador de Juventus en la Selección fueron como puntero derecho. Allí lo esperaban todos, para colaborar también en la marca del temible Kylian Mbappé.

La sorpresa fue doble para Didier Deschamps, que probablemente no esperaba a Di María del arranque, y menos en el lugar que ocupó en la cancha.

Lo que pensó Scaloni salió a la perfección en el primer tiempo. Di María fue clave: le hicieron la falta que Lionel Messi aprovechó para marcar la apertura del marcador, de penal, y luego terminó con maestría una contra para el 2 a 0 parcial.

Argentina fue claramente superior en esa etapa inicial, dominando todos los aspectos del juego. Y el gran responsable de esa actuación fue el entrenador, que al menos en los primeros 52 minutos (el árbitro polaco inexplicablemente otorgó una adición de siete minutos) le ganó claramente el duelo táctico a Deschamps.

Fue tal la paliza que a los 40 minutos, el DT francés hizo un doble cambio para intentar equilibrar el desarrollo de una final que, hasta el momento, es toda albiceleste.