El fin de semana largo con temperaturas un tanto bajas son el momento ideal para preparar churros. Esta receta es simple, rápida y no se necesita churrera.
Los churros se preparan friendo en aceite una masa elaborada con harina, agua y sal, después se rebozan en azúcar y se sirven recién hechos. También se pueden rellenar con dulce de leche o crema pastelera.
Aquí la receta de Hogarmanía, para la que se necesitará: 1 taza de agua (250 ml.), 1 taza de harina (120 gr.), 1 pizca de sal, 20 gr. de mantequilla, aceite de girasol (para freír) y 200 gr. de azúcar.

Preparación:
- Para preparar la masa de los churros, pon a calentar el agua en una cazuela al fuego. Añade la mantequilla y una pizca de sal y espera a que se funda.
- Cuando rompa a hervir, agrega la harina sin dejar de remover con una cuchara de madera hasta que absorba todo el agua y la masa no se pegue en la cazuela.
- Si ves que la masa queda muy dura, puedes añadirle un poco más de agua.
- Pon la masa de los churros en un bol y tápala con papel film transparente. Déjala reposar a temperatura ambiente hasta que se temple.
- Introducir la masa de churros en una manga pastelera con boquilla de estrella y presiónala para que no queden burbujas de aire. La masa debe quedar compacta dentro de la manga.
- Una vez tienes la masa lista, pon una cazuela al fuego con abundante aceite. Cuando el aceite esté muy caliente, añade los churros presionando la manga y cortando la masa con una tijera directamente sobre la cazuela. Fríelos poco a poco, ya que si echas muchos a la vez se enfriará el aceite y no quedarán perfectos. Dales la vuelta para que se hagan por igual por todos los lados y deja que se frían hasta que queden dorados.
- Después, pasa los churros a una fuente con papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
- Espolvorea los churros con un poco de azúcar y sírvelos recién hechos para que se mantengan crujientes.
