El universo de los Juegos Olímpicos de Invierno, que se desarrollan en Italia hasta el domingo 22 de febrero, dejó este martes una escena inusual tras la prueba individual masculina de biatlón.
En la competencia que combina 20 kilómetros de esquí de fondo y tiro con rifle, el noruego Sturla Holm Lægreid obtuvo la medalla de bronce y transformó la zona mixta en un espacio de catarsis personal. Entre lágrimas, dedicó el logro al “amor de mi vida” y reconoció públicamente una infidelidad que derivó en la ruptura de la pareja.
NEW: Norwegian biathlete Sturla Holm Laegreid admits to cheating on his girlfriend after winning a bronze medal at the Winter Olympics.
— Collin Rugg (@CollinRugg) February 10, 2026
Sturla Holm Laegreid broke down in tears as he talked about the "worst week" of his life.
"I had a gold medal in my life, and there are… pic.twitter.com/VDB1pNlRue
El biatleta, campeón olímpico en los relevos 4×7.5 km en Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022, atravesaba una temporada irregular. Tras asegurar el tercer puesto, dialogó con la cadena noruega NRK y comenzó con un agradecimiento protocolar: “Es algo grande. Es mi primera medalla olímpica y quiero agradecer a todos los que me han ayudado en el camino. A toda mi familia que me ha apoyado”. Minutos después, el tono cambió de manera abrupta.
“Y hay alguien con quien quería compartir esto. Alguien que quizá no esté viendo hoy. Hace medio año conocí al amor de mi vida. La persona más hermosa y maravillosa del mundo. Y hace tres meses cometí el mayor error de mi vida: le fui infiel. Se lo conté hace una semana. Y han sido las peores semanas de mi vida”, relató con la voz quebrada.
Luego añadió: “Así que tuve una medalla de oro en la vida. Seguro que ahora hay muchos niños viéndome de otra manera, pero yo solo tengo ojos para ella. No sé muy bien qué estoy haciendo al decir esto ahora, pero el deporte ha pasado a segundo plano estos días, así que sí, me hubiera gustado poder compartir esto con ella”.
Consultado sobre cómo logró competir en ese contexto emocional, respondió: “Dímelo tú. Intento ser un buen ejemplo y cometí una estupidez. Recibí un lindo video y lo usé hoy como motivación para pensar en el estilo de esquí y tomar la decisión correcta. Quiero ser un buen ejemplo, pero también tengo que admitir cuando me equivoco, y duele reconocer cuando haces algo de lo que no puedes estar orgulloso y hieres a alguien a quien amas tanto. Pero sí, así es la vida”. La escena desplazó el foco deportivo y convirtió el bronce en un episodio atravesado por la exposición pública de una crisis íntima.
