Ajustar las calas es muy importante, ya que si no están bien puestas pueden generar molestias en la planta de los pies y en las rodillas.

Para el ajuste antero-posterior (adelante-atrás), localizá (con la zapatilla puesta) la posición de la cabeza del primer metatarso y la del quinto. Este hueso que se conoce vulgarmente como juanete.

Una vez que lo hayas localizado, tendrás que buscar el hueso equivalente pero del dedo meñique, que está un poco más retrasado. Marcá estos dos puntos con una cinta o con un marcador.

Colocá la palanca en posición horizontal y el pie plano, la cala estará correctamente colocada cuando el eje del pedal se sitúe justo entre las dos marcas que hemos hecho sobre la zapatilla. Esta forma de colocar la cala es un poco más retrasada (5-10 mm) que la que se utiliza tradicionalmente.

Una vez hecho este ajuste, tendrás que determinar la rotación de la misma. Este ajuste se debe hacer por sensaciones, permitiendo que el pie se coloque con la angulación que sea más natural para el ciclista.

Hay ciclistas que se encuentran más cómodos con el talón muy cerca de la palanca y otros que prefieren separarlos más. No es ni mejor ni peor, solo debés notar que el pedaleo es cómodo y nunca forzado, es decir, que las calas no te obliguen a situar el talón más hacia dentro o más hacia fuera de lo que tus rodillas te lo pidan.

Zapatilla y cala de Mtb.