La industria alimenticia nos ha hecho creer que es una salsa, peor si investigamos un poco descubrimos que la palabra teriyaki es una composición de dos palabras, por un lado “teri”, que hace referencia al brillo que aporta la salsa, y “yaki” que se refiere al asado como método de cocción.
Tradicionalmente esta preparación de origen japonés se preparaba con los siguientes ingredientes: el mirin, el azúcar, la salsa de soja, el sake y un poco de jengibre. Luego se hierve para reducirla y ya está lista para usarse.
Sin embargo, la que hemos probado más es la que está en las góndolas de los supermercados. Que lleva más ajo y más azúcar.
La proporción de los ingredientes para elaborar la salsa teriyaki puede variar según el plato que se quiera cocinar, pero puedes guiarte de esta base y después ir probando y variando al gusto: 8 cucharadas de salsa de soja, 4 cucharadas de sake, 3 cucharadas de mirin y 2 cucharadas de azúcar.
El sake es vino de arroz y el mirin es también vino de arroz pero dulce y con menor graduación alcohólica que el sake. En caso de no tener estos líquidos disponibles, los podemos sustituir por vino blanco, ron blanco, Jerez y agregando más azúcar según el tipo de bebida que se utilice.
Con qué va bien:
Esta salsa va de maravillas con cualquier carne que quieras colocar en una parrilla, por ejemplo: pollo, carne de cerdo y con pescados grasos tipo salmón. Si te gustan los platos agridulces seguro te fascina esta salsa.
Buscando en las góndolas encontré esta versión que se produce en Mendoza.
Hay un detalle que no me gusta de esta salsa y es que en su composición lleva jarabe de maíz de alta fructosa y es un ingrediente bastante polémico.
Vamos a la degustación:
Salsa Teriyaki
Aroma: avinagrado, dulce.
Sabor: dulce, vinagre, soja.
Textura: salsa media
Precio: $40 la botella.
¿Lo llevamos a casa?
Yo, personalmente recomiendo hacer nuestras propias salsas, sobre todo cuando son tan sencillas, porque podemos saber bien qué ingredientes tienen. Pero esta en sabor está muy bien y el precio es lógico.
