Poner el asiento a una altura incorrecta, será incómodo, no aprovecharás la fuerza de tus piernas y puede provocarte una lesión. La altura se ajusta en función de la longitud de tu pierna, lo primero que debés hacer es obtener una buena medición de la misma.
Averiguá la distancia en centímetros que hay desde tu entrepierna hasta el suelo. Descalzo, pegá la espalda a la pared. Podés usar un libro, carpeta o regleta, para ponerlo con una cara apoyada en la pared y otra contra la entrepierna. Fijáte que el libro o lo que uses, permanezca bien perpendicular a la vertical y tomá la medida hasta el suelo. Presioná el libro hacia arriba, del mismo modo que lo harías con el asiento. A la medida obtenida multiplicala por 0,88.
Según los estudios biomecánicos, la altura correcta es el 88% de la longitud de la entrepierna.
La distancia obtenida colocala en tu bici tomandolá desde el eje pedalier (el centro sobre el que giran las bielas), hasta la parte alta del asiento, siguiendo una línea paralela al tubo y al caño del asiento. Tené en cuenta que esta altura no es un parámetro inmutable, sino una referencia que podrás variar.
Ejemplo: suponiendo que tu pierna mida 85 cm, tendrías que llevar el asiento a 74.8 cm. (85 x 0.88 = 74.8).
¿Y si no tengo un centímetro?
Una manera muy práctica de averiguar cuál es la altura correcta, pero menos precisa, es la de fijarte en la extensión de la rodilla.

Subite a la bici y sentáte, hacé que un ayudante te sujete. Apoyá los talones sobre los pedales, con toda la mitad anterior del pie saliendo por delante. Pedaleá hacia atrás, con los talones.
En el punto en el que el pie está más alejado del asiento (abajo, un poco adelantado), la pierna debe quedar totalmente extendida, sin que la línea de caderas pierda la horizontalidad en ningún momento, y siempre pedaleando con los talones.
Si tenés que bajar la cadera para llegar a la extensión de rodilla o perdés el contacto con el pedal, tenés que bajar el asiento. En cambio, si no llegás a la extensión completa, tenés que subirlo.
Tené en cuenta que se pedalea apoyando la zona del metatarso del pie (parte más convexa de la planta), por lo que aunque al pedalear con los talones (para la prueba) las rodillas se extiendan, al dar pedales con el metatarso (situación real), no debe haber extensión total de rodilla en ningún momento.
Al sentarte para empezar a pedalear, siempre debés hacerlo en el medio del asiento. Seguí en Entrenando, te regularemos la bici para que andes cómodo y seguro.
