Una conversación entre dos estudiantes universitarios se volvió viral en la red social X, generando un intenso debate sobre los límites de la comunicación digital y el consentimiento. La usuaria @agusu_ compartió una captura de pantalla de un chat de WhatsApp con un compañero llamado Benja, quien le propuso ser su “facuamiga”, un término que él mismo acuñó para referirse a una amistad en el ámbito universitario.

En el mensaje, Benja escribió: “¿Querés ser mi facuamiga? No tengo, serías la primera”. A pesar de no recibir respuesta, continuó insistiendo, mencionando una prueba de Matemática que ambos habrían rendido.

La publicación de Agustina, acompañada por el texto “La cantidad de raros que me hablan de la facultad”, rápidamente se viralizó bajo el hashtag #Facuamiga.

Las reacciones en las redes sociales fueron divididas. Algunos usuarios defendieron a Benja, interpretando su mensaje como un intento genuino de entablar una amistad y criticaron a Agustina por exponerlo públicamente.

Otros apoyaron a Agustina, argumentando que tiene derecho a sentirse incómoda frente a mensajes no solicitados y cuestionaron la insistencia de Benja como una falta de respeto al consentimiento comunicacional.

El término “facuamiga” se convirtió en tendencia, dando lugar a memes, parodias y discusiones más amplias sobre los códigos de interacción en entornos virtuales, especialmente entre jóvenes universitarios.