Nuestra fiesta de la Vendimia siempre deja algo para el análisis. No voy a hablar de las ausencias de funcionarios del Gobierno nacional, porque la prensa se ocupó bastante, pero sí de algunos personajes. Un diario nos brindó el domingo una hermosa foto que me recordó aquel pedido de la gente: “Que se vayan todos”. Sin embargo, allí estaban, sonrientes, no sé si recordando anécdotas de sus gobiernos o riéndose de nosotros, que a algunos todavía les pagamos el sueldo.
Por si no los vio, se los recuerdo: el vicepresidente, a quien todos los días le descubren una perlita. El libro verde de las 100.000 viviendas. El de los operativos de cosecha, Giol compraba sin plata y el Banco Mendoza pagaba y lo último, el que vendió el Banco y los empleados lo recordamos con cariño. Mención aparte para el que dijo una vez: “Robo para la corona”, que mientras el empresario pronunciaba el discurso de costumbre en el almuerzo, él se burlaba, según el diario. Pregunto: ¿Habrá que salir nuevamente con las cacerolas, para que estos señores se vayan de verdad?
