Tomás Carlyle fue un historiador escocés (1795-1881) autor del famoso libro Los héroes y el culto a los héroes. Decía Tomás Carlyle: “Leamos. Los libros son la universidad, y lástima da que muchos hombres, anhelosos de éxitos, no comprendan la valía de la lectura para suplir la falta de instrucción universitaria. Los buenos libros realzan el carácter, depuran el gusto, desprecian los placeres groseros y nos levantan a una superior esfera de pensamiento y acción.
Los libros estimulan nuestra esperanza y nos dan valor, nos dan fe, alivian las penas, ofrecen una idea de la vida a quienes desmayan en la frialdad de un hogar sin cariño, enlazan épocas distantes y aproximan tierras lejanas, crean nuevos mundos de bellezas, no puedo menos de bendecir ¡tanta felicidad! Rodeaos de buenos libros: ¡Ábrelos! Un libro cerrado está triste y verás en ellos amantes compañeros de agradable trato”. Dice otro escritor: “Una persona indocta no tiene más que leer unos pocos libros y novelas de buenas costumbres, para que se le despierte la afición a la lectura, después ¡no la cambiará por nada! ¡Sé valiente! ¡Haz la prueba!”.
