En algunos países del mundo esta diferencia es muy clara, y en otro nos tenemos ni idea. Para nosotros todo es banana, o madura o verde, si es que alguna vez la encontramos por casualidad en una verdulería.

Lo cierto es que provienen de dos plantas distintas y sus usos son distintos. Y aún con todas estas diferencias entre los dos frutos se parecen much´simo. Son como primos podríamos decir, donde tenemos un aire familiar.

Incluso en grandes rasgos se diferencian, primero y principal por su color, el plátano lo encontraremos verde el 90% de los casos. Otra diferencia importante es la cáscara, la del plátano es más gruesa.

Segundo por su sabor: el plátano no puede consumirse crudo y sus sabor será desagradable si lo probamos así.

El plátano se puede utilizar como reemplazo de la papa, si lo incluimos en guisos mantendrá su forma y no se deshará.

 

Lo podemos freir y esa es la forma más deliciosa de prepararlo.

Mientras que las bananas pueden consumirse crudas, son amarillas y dulces.

El plátano es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina caribeña, siendo frito, asado y hervido las formas en que más se consume.

Vamos a la degustación:

Plátano frito

Aroma: neutro.

Sabor: suave, dulzón.

Textura: turgente.

Precio: $40 el kilo.

¿Lo llevamos a casa?

Sólo para alguna ocasión especial. No me resulta un producto de mucho interés.