La histórica bajante del río Danubio dejó al descubierto en Bulgaria los restos excepcionalmente conservados de un mamut lanudo, un hallazgo que podría aportar nueva información sobre la fauna que habitó Europa durante la Edad de Hielo.
El descubrimiento se produjo cerca de Ryahovo, en la región de Ruse, al noreste de Bulgaria, en un sector de la ribera que normalmente permanece cubierto por las aguas. La fuerte disminución del caudal permitió que un vecino encontrara los primeros huesos mientras recorría la zona y diera aviso a las autoridades.
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Tras la alerta, especialistas del Museo Regional de Historia acudieron al lugar para recuperar los restos y evitar que la exposición al aire y a las condiciones ambientales provocara su deterioro.
Lo que inicialmente parecía ser un hallazgo aislado terminó revelando un conjunto mucho más importante. Entre los restos encontrados aparecen una mandíbula, fragmentos de colmillos, parte de un omóplato y un fémur prácticamente completo en su articulación.
La concentración de los huesos en un área reducida constituye uno de los aspectos más relevantes del descubrimiento. Los investigadores consideran que podrían pertenecer al mismo ejemplar, algo que permitiría realizar un estudio más preciso de la vida y muerte del animal.

Un animal que vivió durante la Edad de Hielo
Los primeros análisis indican que los restos corresponden a un mamut lanudo (Mammuthus primigenius), una de las especies más representativas de la megafauna que habitó las regiones frías del hemisferio norte durante la última glaciación.
Los especialistas también estiman que se trataría de un ejemplar joven que todavía no había alcanzado la edad adulta.
Otro detalle que llamó la atención de los investigadores es la coloración oscura de los huesos. Esta característica podría estar relacionada con las condiciones en las que permaneció el cadáver antes de quedar sepultado.
La hipótesis inicial apunta a que el animal pudo haber permanecido durante un período prolongado en un ambiente pantanoso o con elevada humedad. Posteriormente, sus restos habrían quedado cubiertos por sedimentos, un proceso que podría explicar el buen estado de conservación de los huesos.
El hallazgo resulta especialmente valioso porque los restos de mamuts suelen aparecer dispersos como consecuencia de la acción del agua, las corrientes y la erosión. En este caso, la concentración de diferentes partes del esqueleto ofrece la posibilidad de estudiar al animal como un conjunto.
¿Por qué es importante el hallazgo?
Los mamuts lanudos habitaron grandes extensiones de Europa, Asia y América del Norte durante decenas de miles de años. Su cuerpo estaba especialmente adaptado para soportar temperaturas extremadamente bajas.
Su gruesa capa de pelo, una importante reserva de grasa corporal y los grandes colmillos curvados les permitían sobrevivir en los ambientes fríos de la llamada estepa del mamut.
Encontrar varios restos pertenecientes potencialmente al mismo ejemplar permite a los investigadores obtener información sobre cuestiones que van desde su anatomía y desarrollo hasta las características del ambiente en el que vivió.
Además, el contexto del hallazgo puede aportar datos sobre cómo quedaron depositados los restos y qué ocurrió con el animal después de su muerte.
En ese sentido, la bajante del Danubio funcionó como una especie de ventana hacia un paisaje que permaneció oculto durante miles de años.
Los mamuts convivieron con los primeros humanos
El mamut lanudo no fue solamente uno de los grandes animales de la Edad de Hielo. También formó parte de la vida cotidiana de diferentes grupos humanos que habitaron Europa durante el Paleolítico.
Los cazadores-recolectores aprovechaban prácticamente todas las partes del animal. La carne representaba una fuente importante de alimento, mientras que los colmillos podían utilizarse para fabricar herramientas, armas y objetos ornamentales.
Los huesos también tuvieron múltiples usos y, en algunas regiones, fueron empleados incluso para construir refugios en lugares donde la disponibilidad de madera era limitada.
La presencia de mamuts y humanos en los mismos territorios quedó registrada en numerosos yacimientos arqueológicos europeos, aunque todavía existe un amplio debate científico sobre las causas que llevaron a la desaparición de estos grandes animales.
¿Por qué se extinguieron los mamuts?
La desaparición de los mamuts lanudos no tuvo una única causa. La explicación más aceptada plantea una combinación de cambios climáticos y presión humana.
Después del final de la última glaciación, el aumento de las temperaturas transformó progresivamente los ecosistemas donde estos animales encontraban alimento. Las grandes estepas frías comenzaron a retroceder y fueron reemplazadas por otros tipos de vegetación.
Al mismo tiempo, los grupos humanos expandieron su presencia y la caza pudo haber ejercido presión sobre poblaciones que ya se encontraban afectadas por los cambios ambientales.
Los últimos grupos de mamuts sobrevivieron durante miles de años después de que la mayoría de sus poblaciones desapareciera de Europa continental. Algunas poblaciones aisladas lograron resistir hasta épocas mucho más recientes, pero finalmente también desaparecieron.
La sequía del Danubio
El hallazgo en Bulgaria vuelve a mostrar cómo los cambios extremos en los niveles de los grandes ríos pueden dejar al descubierto restos arqueológicos y paleontológicos que permanecieron enterrados durante miles de años.
En este caso, la sequía y la bajante excepcional del Danubio permitieron acceder a una zona que normalmente permanece bajo el agua y revelar los restos de un animal que vivió durante una época completamente diferente de la historia del continente europeo.
Ahora, los investigadores deberán avanzar con los estudios para determinar con mayor precisión la edad del ejemplar, las circunstancias de su muerte y las condiciones ambientales que rodearon su enterramiento.
