Alrededor de 8.500 personas que fueron vacunadas entre el 5 de marzo y el 20 de abril en el norte de Alemania deberán volver a vacunarse después de que una enfermera preparase supuestamente las jeringas con una solución salina en lugar de con la vacuna contra la covid-19, según recogen medios alemanes.
Las autoridades en la región de Frisia, Alemania, han pedido a miles de personas que ya fueron vacunadas que vuelvan a ponerse una nueva dosis tras informar que una enfermera cambió las vacunas contra la COVID-19 por agua salina.
“Tenemos que evitar el daño para estas personas, aunque no sepamos realmente cuántas están afectadas”, declaró este martes Sven Ambrosy, administrador del distrito de Frisia, gobernado por el Partido Socialdemócrata, según recoge el diario alemán Express.
Hay 8.557 personas que podrían estar afectadas y que recibieron la vacuna entre el 5 de marzo y el 20 de abril. Según Ambrosy, el 8,7% de la población del distrito debería ponerse una dosis adicional, entre las que están personas del grupo más vulnerable. “Esto me preocupa especialmente porque se trata de las personas que más queremos proteger”, dijo.
La motivación de la enfermera, cuyo nombre no ha sido revelado, no está clara, pero la policía sostiene que había publicado en redes sociales una visión escéptica respecto a las vacunas contra la COVID-19.
