Visitar una ruina es una experiencia indescriptible, es un viaje en el tiempo, adentrándose en un modo de vida tan antiguo que limita con lo inimaginable.

Machu Picchu, Cusco, Perú

 

La Ciudad Perdida de los Incas fue descubierta por Hiram Bingham en 1911. No es la más grande o importante de la Civilización Inca, pero es la más famosa ya que es la única que permaneció intacta durante la conquista española en Sudamérica.

Construida en 1400, estas ruinas te brindarán un vistazo a la antigua civilización mesoamericana, con alucinantes vistas del Valle Sagrado.

El Coliseo, Roma, Italia

 

El centro del entretenimiento del Imperio Romano y el hogar de los gladiadores. Pan y circo, para el pueblo. Y puedes entrar y recorrer este milenario estadio.

Teotihuacán, Ciudad de México, México

 

La capital Azteca, también conocida como La Ciudad de los Dioses. Construida entre 100 a.C. y 250 a.D., contaba con una población de más de 200 mil habitantes. Inclusive tenía “conjuntos residenciales”, algo así como un condominio moderno para las familias. Te recomendamos admirar los murales, con colores vibrantes que han soportado el paso del tiempo.

Pompeya, Nápoles, Italia

 

Tras la erupción del Vesuvio, esta ciudad se vio completamente cubierta en una sábana de ardiente ceniza. Lo que sucedió es que la población entró en una pausa eterna, detenidos por siempre en la vida que llevaban hace miles de años. Podrás recorrer una ciudad romana, conociendo cómo era el vivir durante el año 79 d.C. Incluso, permanecen personas convertidas en ceniza en varios puntos de la ciudad, momificadas por la erupción.

Éfeso, Turquía

 

Ubicada cerca de Selçuk, fue una de las ciudades grecorromanas más importantes al este del Mediterráneo. Hoy, es una de las zonas arqueológicos mejor mantenidas del mundo. Tiene una historia artemisa, romana, cristiana, bizantina y otomana. Es un cruce de culturas, historia y belleza. Su estructura más famosa es la Biblioteca de Celso, que amasaba alrededor de 12 mil volúmenes.