Un grupo de sociólogos de la la Universidad de Washington en Seattle, Estados Unidos, realizó un estudio con el que confirmó que las parejas se separan más a menudo después de Navidad y de las vacaciones de verano.

Los profesionales señalaron que el quiebre se debe a que las vacaciones son emocionalmente intensas y estresantes y eso puede llevar a que no se cumplan las elevadas expectativas de las personas.

La conclusión de los sociólogos se basó en las cifras de separaciones estadounidenses de 2011 al 2015, en las que detectaron que “el patrón se mantiene constante año tras año y se repite en todos los distritos”.

Sin embargo, separarse durante Navidad o las vacaciones de verano sigue siendo un tabú para muchas personas, ya que trata de “momentos familiares sagrados”, explicó la socióloga Julie Brines.