Una mujer publicó en Facebook una tierna foto donde aparecen dos niños en la escuela. En la imagen se ve como uno de ellos, Jerónimo, le tapa los oídos a su hijo, Camilo, que sufre el síndrome de Asperger.
“¿Cómo no aprender de estos niños? ¿Díganme cómo?”, escribió Natacha Coria en Facebook.
A Camilo (7) le diagnosticaron el síndrome de Asperger, un trastorno del espectro autista que, entre otras cuestiones, potencia la hipersensibilidad auditiva y dificulta al extremo la concentración.
Jerónimo se dio cuenta de que su compañero tenía problemas para hacer una tarea por el ruido que venía de afuera y con sus manos le tapó los oídos a Camilo para que pudiera terminar con el ejercicio.
“Comparto este gesto, simplemente para reflexionar una vez más sobre el verdadero valor de la vida. Este pequeño que ayuda a mi Camilo a sobrellevar el estímulo del ruido no tuvo prejuicio ni espera en accionar a su favor. No critica ni se desentiende de la necesidad del que tiene a su lado”, añadió la mamá de Camilo.
En el texto incorporó la foto que la maestra del Colegio Don Bosco de San Juan les sacó a los compañeros.
“Sencillamente, y con un gesto puro, ha colaborado para que su compañero pueda escribir sin sentirse tan agobiado”, agregó.
“Aquí está el verdadero valor de la vida, amigos: acompañarnos, acompasarnos, ponernos en el lugar del otro, construyendo puentes para que todos podamos ser parte. ¡Bendito sea Dios por la semilla de bondad que despierta en cada niño!”, añadió.
También se refirió a esta situación, Fabio Luna, padre de Camilo, que mostró su emoción por este acto.
“Es una alegría inmensa el saber que si sembrás amor, cosechás amor”, dijo el padre.
“A los dos años le detectamos el autismo a Camilo. Lo que él genera, los niños lo entienden y lo comprenden. Sentimos que como padres estamos haciendo las cosas bien. No solamente de mi lado, sino del otro niño también. Él tiene su realidad, su día a día, y también la tiene que remar a su forma”, dijo Fabio.
Por su parte, la mamá de Jerónimo, Gabriela Espinoza, tampoco pudo contener la emoción.
“Fue una enorme emoción. Siento como mamá estar haciendo las cosas bien, entre tanto caos en este mundo. “Me sentí orgullosa de mi Jero y de Camilo. La naturalidad con la que ellos llevan todo. Realmente entendieron todo”.
Por otra parte, el padre de Camilo relató que hay provincias que no han adherido a la Ley de autismo por lo que reclamó la falta de apoyo con el pago de los acompañantes terapéuticos. Fabio afirmó que en San Juan no hay muy buenos médicos y que en Mendoza le dieron un diagnóstico similar al decirles que Camilo no iba a hablar, ni caminar, ni hacer deporte. Sin embargo, en Córdoba encontraron otra respuesta.
“Desde que pisamos la provincia le hicieron millones de estudios. Todos los que no les habían hecho en San Juan y Mendoza. Ahí le diagnosticaron Trastorno Generalizado de Desarrollo (TGD). Pero antes de eso ya lo estábamos estimulando con fonoaudióloga y jardín maternal”.
