​La serie de Netflix Adolescencia” inicia con la impactante detención de Jamie Miller, un adolescente de 13 años acusado del asesinato de una compañera de clase. A medida que avanza la trama, se revela cómo Jamie fue influenciado por comunidades en línea que promueven ideologías misóginas y violentas, evidenciando la compleja relación entre los jóvenes y el mundo digital.

“Adolescencia” expone el uso de un lenguaje codificado en las redes sociales, compuesto por palabras clave y emojis, que facilita dinámicas de acoso y agresión difíciles de interpretar para los adultos. Términos como “incel”, “manósfera” y referencias a la “píldora roja” son centrales en este universo digital.​

Incel es la abreviatura de “involuntary celibate” (célibe involuntario), utilizada por individuos que enfrentan dificultades para establecer relaciones afectivas o sexuales, lo que a menudo deriva en sentimientos de resentimiento y misoginia. Originalmente concebido en los años 90 como un espacio de apoyo, el término ha evolucionado hacia una subcultura predominantemente masculina caracterizada por la envidia hacia quienes mantienen relaciones afectivas y sexuales. ​

La manósfera es un conglomerado de comunidades en línea que discuten temas relacionados con la masculinidad, a menudo en oposición al feminismo. Este espacio incluye foros de “incels”, grupos de seducción y teorías pseudocientíficas sobre género, difundiendo ideas que refuerzan la percepción de que los hombres están siendo oprimidos en la sociedad moderna. ​

La “píldora roja” es una metáfora tomada de la película “The Matrix”. En el contexto de la manósfera, “tomar la píldora roja” implica aceptar una supuesta verdad sobre las relaciones de género, donde se considera que el feminismo ha otorgado demasiado poder a las mujeres sobre los hombres. Aceptar esta ideología es visto como un despertar a la “realidad” de la dinámica social. ​

Además, la serie aborda la regla 80/20, una creencia dentro de estas comunidades que sugiere que el 80% de las mujeres solo están interesadas en el 20% de los hombres, lo que refuerza sentimientos de frustración y exclusión entre aquellos que no se consideran parte de esa minoría deseada. ​