Con su actual composición, en ese organismo controlado por el kirchnerismo, el juez que no cumpla con la voluntad del poder político puede perder su cargo en pocas semanas. Los jueces hoy no actúan con plena libertad de conciencia. Resulta descabellado que la mencionada magistrada a sostenga que el Comité Nacional no puede intervenir un distrito electoral porque no lo dice su carta orgánica, siendo que sí lo prevé la ley nacional de partidos políticos, que es una norma de rango superior a cualquier estatuto partidario.

       Más grave aún es sostener que no existe rebeldía ni desacato por parte de las autoridades provinciales de Mendoza a las disposiciones de la Conducción Nacional del radicalismo. La jueza ignora que la Convención Nacional de la UCR, por unanimidad, decidió que el partido debía “construir una alternativa opositora al actual gobierno”, mientras que en la provincia muchos funcionarios de Gobierno, que a la vez son autoridades de la UCR, cantan diariamente loas al presidente, además dicen participar de un mismo proyecto y hasta proponen a viva voz la fórmula Kirchner-Cobos.

        El fallo de la Jueza es funcional al propósito del kirchnerismo de fracturar al radicalismo. Será la Cámara Nacional Electoral la que deberá enmendar esta resolución cuando resuelva el recurso de apelación que interpondrá el Comité Nacional. La ley de los partidos políticos, en su artículo 11, consagra el derecho de la autoridad nacional de los partidos de intervenir a los distritos cuando estos no respeten sus directivas y estrategias, como un modo de preservar la coherencia que las agrupaciones políticas deben tener.

      No se entiende cómo puede admitirse que haya radicales kirchneristas siendo que los dos órganos de conducción nacional se han pronunciado como un partido de oposición. Una muestra más de la sumisión de la Justicia al poder político. La república está amenazada cuando se derrumba la independencia del Poder Judicial.