El poliestireno o corcho, material con el que se fabrican los cascos, pierde propiedades protectoras frente al calor, el sudor y el paso del tiempo. Esto pasa por más que hayas elegido o adquirido un casco de excelente calidad.

Todos los grandes fabricantes estiman una fecha de caducidad aproximada, momento en que hay que cambiar el casco por uno nuevo, para seguir disfrutando de las mismas capacidades de protección.

Es muy importante sustituir el casco bajo situaciones que puedan mermar la integridad del casco o sus materiales, como por ejemplo recibir un impacto fuerte o un accidente, aunque no se observen daños externos aparentes, puede haber un daño interno.

En estos casos deberías pensar en renovar el casco: por estar en contacto con disolventes u otros productos que ataquen a los materiales del casco, por haber estado sometido a temperaturas superiores a los 60ºC o por varios años de utilización normal.

Te recomendamos la sustitución de tu casco cada 3 años de uso normal, ya que se considera que el casco perdió sus propiedades, y por ende también perdió seguridad con el paso del tiempo.

Te dejamos un video de caídas en el Rampage de Red Bull, para que veas lo que ¡protegen los cascos!