Es una realidad que la rutina de muchos trabajadores ha cambiado a lo largo de los años, llevando en muchos casos, a un incremento de las horas laborales. Así, una mayor carga horaria ha repercutido en diferentes factores sobre la persona: altos niveles de estrés, ansiedad y falta de descanso, forman parte de ellos.

En este mismo sentido, los cambios en los hábitos alimenticios también han sufrido modificaciones frente a este escenario. ¿La razón?, la imposibilidad de muchos trabajadores de regresar a sus hogares para almorzar a raíz de cumplir horario corrido; situación que sin duda conduce a que la persona deba alimentarse en su oficina, muchas veces, ingiriendo alimentos poco saludables para su dieta.

Frente a ello, ¿por qué es importante elegir bien nuestra comida?

Porque una alimentación equilibrada te ayuda a tolerar el estrés y tener la energía suficiente para rendir al máximo en tus actividades, por lo que no resulta una buena opción el saltear la comida del almuerzo por estar en trabajo.

Por ello es fundamental una buena planificación, la cual va a depender de la situación laboral que cada persona posea, es decir si se tiene la comida incluida en el trabajo o no.

En el primer caso, habrá que aprender a seleccionar qué alimentos conviene ingerir al mediodía. Para el segundo, la persona deberá aprender a organizarse para llevar una vianda a la oficina.

Además de mantener tu peso corporal, una alimentación equilibrada te ayuda a tolerar el estrés y tener la energía suficiente para rendir al máximo en tus actividades.

Un aspecto fundamental para lograr una alimentación saludable es variar los alimentos, con el fin de cubrir todos los nutrientes que necesitamos y respetar las cuatro comidas del día.

La mayoría de las personas creen que el tener que cocinar algo para llevarse a la oficina puede ser realmente complicado, pero el único secreto para lograr una alimentación adecuada es organizarse.

Una manera fácil de hacerlo es planificar un menú semanal, tratando de incorporar diversos nutrientes, por ejemplo un día elegir una preparación con carne, otro con pollo, con pescado, pasta, legumbres o cereales y tratar de incorporar en todas verduras.

A continuación les presentamos algunas alternativas para poder comer sano y variado durante el horario laboral:

Tartas

Las tartas son una opción riquísima, y a la vez práctica, para tener en la oficina. No ocupan mucho espacio y existen infinidad de rellenos, desde diferentes tipos de verduras hasta pollo o pescado o mezcla de todo.

Se puede utilizar las masas de empanada para armar tartas individuales, con sólo mezclar un par de ingredientes ya tenemos una opción rica y sana.

Ensaladas

Un plato saludable típico, las ensaladas siempre son nuestras aliadas y existen muchísimas variedades para que puedas disfrutar de una diferente cada día.

Se pueden hacer con vegetales crudos, cocidos, con fideos, arroz y lentejas, entre las diferentes opciones.

Tortillas

Son tan fáciles de hacer que dan ganas de comer una todos los días. Son perfectas para utilizar todas esas verduras que están en la heladera y que no sabes qué hacer con ellas.

Mezclando verduras con huevo ya tenemos un almuerzo súper saludable. Una variante rápida a las tortillas son los omelet, podés batir un huevo y agregar tomate en cubitos o espinaca picada bien finita o un poco de verdeo y algo de queso y, ¡listo!

Sándwiches

¿Cuántas veces tienes que comer apurada en el trabajo? O lo que es peor, ni siquiera te da el tiempo para salir del escritorio y debes almorzar ahí mismo. Pues bien, los sándwiches son la opción perfecta para estas situaciones porque son muy prácticos de comer y puedes hacer otras cosas al mismo tiempo. Lo mejor es que en el sándwich ¡todo vale! No importa el relleno que le pongas, siempre sabrá delicioso. 

Es una opción perfecta y súper nutritiva ya que se puede incorporar carbohidratos con el pan, que si lo elegís de salvado además te aporta fibras, proteínas como pollo, atún, carne y verduras como hojas verdes, vegetales grillados, tomate, palta, etc.

Pasta con vegetales

La pasta se caracteriza por ser una comida pesada. Pero eso sucede cuando la preparamos con salsas espesas o estofados. Si lo en vez de elegir una salsa pesada incorporamos vegetales, ¡todo cambia! 

Podemos preparar por ejemplo, fideos con pollo y espinaca, o verduras grilladas o verduras en juliana, rúcula y tomates secos todo acompañado con aceite de oliva, incorporando así fibras, vitaminas, minerales y grasas saludables.

Wraps, tacos y quesadillas

Una exquisitez que parece muy elaborada, cuando en realidad es muy fácil de preparar. Y más aún cuando puedes comprar las tortillas que ya vienen hechas. En ese caso, sólo debes preocuparte por el relleno, que puede ser de cuantas cosas quieras.

Aquí también podemos incorporar vegetales crudos o cocidos, pescados, pollo y  carne cortada en tiritas, queso y fiambres como lomito, pastrón o un buen jamón cocido.

Hamburguesas caseras

Es hora de romper el mito de que las hamburguesas no son buenas para la salud. Eso depende de qué tipo de carne tenga y cómo fue preparada. Sólo debemos seleccionar una carne de calidad y utilizar el horno, la parrilla o la plancha, en lugar del sartén. La principal ventaja como receta para llevar al trabajo es que son muy prácticas, más aún si las preparamos al pan.

Podemos elegir un pan tipo árabe y así aportaríamos muchas menos calorías y también se puede incorporar una gran variedad de verduras.

Siguiendo estos consejos, te sentirás mejor después de comer, más liviano y con fuerza para afrontar lo que te queda de jornada laboral.

Lic. María Victoria Forlizzi

​Mat.546

E-mail: sabornaturalmza@gmail.com