Las frutas son, quizás, los alimentos más llamativos por su diversidad de colores y formas. Pero además de lo que muestran a simple vista, forman parte de los alimentos con mayor cantidad de nutrientes y sustancias naturales altamente beneficiosas para la salud.
Si nos detenemos a pensar, veremos que las frutas y todos los vegetales, sobreviven a la intemperie, enfrentando todo tipo de condiciones y agresiones meteorológicas. Todo ello es posible gracias a las sustancias protectoras y antioxidantes naturales que poseen. En definitiva esas mismas sustancias son las que nos protegen cuando consumimos el alimento.

Aunque estamos más que acostumbrados a escuchar la importancia de comer fruta, esta, no siempre se encuentra presente en nuestra dieta en la medida en que debería estarlo.
A veces sentimos pereza a la hora de comer fruta y preferimos tomar otro tipo de alimentos, sobre todo a la hora del postre. Esto ocurre con frecuencia, más aún, cuando se trata de los postres de los niños.

¿Qué beneficios nos aporta consumir frutas?
Aportan una variedad y cantidad de vitaminas y minerales; principalmente vitamina C.
Hidratan el organismo rápidamente.
Ayudan al correcto funcionamiento del aparato digestivo.
Facilitan el drenaje de líquidos, al ser diuréticas y depuradoras del organismo.
Aportan fibras vegetales solubles.
No aportan grasas (excepto los frutos secos, olivas, aguacates y cocos que aportan aceites beneficiosos para el organismo).
Aportan vitaminas antioxidantes naturales.
Te contamos un poco los beneficios de algunas de ellas.
Ananá: es la fruta más eficaz en la lucha contra la celulitis y, por su poder cicatrizante, muy empleada en el cuidado de la piel. Tiene efectos depurativos.

Banana: fortalece el sistema nervioso y los músculos, protege la mucosa intestinal, previene úlceras, combate gastritis y diarreas, y es diurética. Es una gran fuente de fibra, vitaminas y minerales.

Frutilla: es diurética, antirreumática, antiinflamatoria, astringente y mineralizante. Disminuye el nivel de colesterol en sangre.

Kiwi: mejora el tránsito intestinal, favorece la absorción de hierro y la formación de glóbulos rojos. Tiene un alto contenido de vitamina C (más del doble que la naranja).

Limón: es la fruta con menos calorías. Es antioxidante, digestivo y depurativo. Es ideal para casos de reumatismo, artrosis, artritis y gota. Combate la halitosis, la gingivitis, las caries, alivia las hemorragias nasales y elimina las impurezas de la piel.

Manzana: ayuda a aliviar la inflamación del estómago y los intestinos. Controla el nivel de colesterol. Es astringente, sedante e hipotensora. Contiene vitaminas y minerales.
Naranja: es un excelente antioxidante. Se aconseja su consumo para favorecer la formación de colágeno, la absorción de hierro, la resistencia a las infecciones y la buena salud de huesos, la vista y los dientes.

Pera: es ideal para regular el sistema nervioso y el aparato digestivo. Por sus escasas calorías, es recomendada en dietas de adelgazamiento. Contiene fibra, vitaminas y minerales.
Sandía: es hidratante y diurética. También es ideal para dietas reductoras. Posee licopeno, vitaminas y minerales.
Uva: es depurativa, desintoxicante, diurética y digestiva. Mejora la salud de la piel. Sus semillas son ricas en polifenoles.

Algo que hay que tener en cuenta es su aporte calórico. Aunque existe la creencia de que las frutas no engordan, debemos tener en cuenta que no todas las frutas contienen la misma cantidad de hidratos de carbono (azúcar) en su composición. Por ejemplo, las uvas, los higos y el plátano tienen muchas más calorías que una rodaja de sandía o una naranja. Del mismo modo, si debemos controlar nuestro peso, debemos tener en cuenta que algunas frutas aportan grasa a nuestro cuerpo, como es el caso del coco o la palta.

Como ya hemos dicho cada fruta presenta unas particularidades concretas y una serie de ventajas para nuestra salud, sólo debemos conocerlas para elegir las que más nos gusten y nos beneficien.
Lic. María Victoria Forlizzi
Mat.546
E-mail: sabornaturalmza@gmail.com
