Una ampolla es una acumulación de líquido transparente o sanguinolento, producido por el roce o fricción repetitiva, ya sea con la media, las plantillas o con las zapatillas. Aparecen principalmente en zonas de mucha fricción, como el arco del pie, los dedos y la parte posterior del talón.

Hay tres campos de actuación para prevenir la aparición de las ampollas:

Zapatillas

Elegí unas zapatillas que sean exactamente el número que necesitás: si son cortas, largas, estrechas o anchas, el pie no irá cómodo. Existirán roces o fricciones y te provocarán ampollas. Si llevás plantillas, comprobá que están en buen estado.

 

Las medias

Realizan dos funciones muy importantes: de protección entre la zapatilla y la piel, y la de evacuación del sudor que se genera al correr. El exceso de humedad por la sudoración desgasta la piel y predispone a la aparición de ampollas. Medias con fibras especiales evacúan mejor la humedad que las fibras naturales (algodón o lana), que retienen esa humedad.

Una alternativa para reducir la fricción y así la aparición de las ampollas es el uso de un doble media, siendo muy importante que la media en contacto con la piel quede bien ajustada al pie. Esta solución se suele utilizar en pruebas de larga distancia y siempre que las condiciones meteorológicas no sean muy calurosas. De todos modos, la mayoría de las medias de gama alta actuales tienen incorporados sistemas anti-ampollas, como bandas de sujeción o doble capa.

En las ampollas que aparecen en los dedos de los pies, una opción fantástica son las medias con compartimentos específicos para cada dedo, forman una capa de protección extra entre los dedos de los pies.

 

La piel

Como todas las estructuras del organismo, la piel se adapta a las exigencias físicas de la carrera a pie. Cuando la piel se somete a fuerzas de fricción repetidas, la renovación celular epidérmica es más rápida, y la capa más externa de la piel se vuelve más gruesa, protegiéndote así contra las ampollas.

También podemos preparar la piel para someterla a grandes esfuerzos de carrera, por ejemplo: antes de una prueba de larga distancia, maratón o trail, podemos utilizar 3 grupos de productos:

Antitranspirantes: un pie seco, sin exceso de transpiración, mantiene la fricción de la piel baja y en consecuencia es un mecanismo de protección de ampollas. Sin embargo, estos deben ser utilizados los días previos a la carrera.

Lo ideal, si existe una sudoración elevada, sería utilizar el antitranspirante la semana previa a la carrera, de lunes a viernes, para dejar de utilizarlo el sábado y el día de la carrera. Esto se hace porque la mezcla de polvos antitranspirantes y el sudor del día de la carrera puede perjudicar notablemente.

Lubricantes: el lubricante más conocido es la vaselina, actúa como una capa que mantiene el pie y la media separados. El tiempo que se estima su duración es de 90 minutos y luego la capa de lubricante se vuelve más delgada, se absorbe en la piel aumentando la hidratación y por lo tanto también ayuda a reducir la fricción. 

Aconsejamos utilizar vaselina en las zonas de fricción conocidas, es decir donde sepas que habitualmente aparecen ampollas (zona del arco, dedos, talón).

 

Vendajes: la aplicación de estos va dirigida a evitar la abrasión de la piel. Los más conocidos por su eficiencia y facilidad de uso son los apósitos, los cuales deben ser aplicados en piel seca. Te aconsejamos ponerlos el día antes de la carrera, se deben calentar ligeramente con las manos, para que se adapten mejor.