En la actualidad, problemas como el incremento de la obesidad en la población mundial, sobre todo en los niños, y en dónde la “cultura y el estilo light” se impone cada vez más en los cánones de belleza, sin duda que los edulcorantes artificiales han ganado terreno. Pero, ¿pueden usarlos cualquiera?, ¿son inocuos?

Entre los edulcorantes podemos considerar dos grupos, los edulcorantes nutritivos y los no nutritivos.

Los edulcorantes nutritivos son naturales y su característica es que siempre aportan calorías, como el azúcar, la glucosa, la fructosa, la miel y los jarabes.

Los edulcorantes no nutritivos algunos aportan calorías y otro no. La mayoría de estos no aportan calorías por ejemplo el ciclamato, la sacarina, el acesulfame. El que sí aporta calorías es el aspartame.

Algunos edulcorantes no nutritivos son naturales como el esteviol. En cambio otros son moléculas sintéticas como la sacarina, el aspartame y el ciclamato.

La estevia, de origen vegetal y sin calorías, puede ser parte de una dieta bien equilibrada para ayudar a reducir la ingesta calórica sin sacrificar el sabor. 

¿Tenes dudas sobre cuáles son los edulcorantes que deberías emplear?

Hoy ElSol.com.ar, te brinda respuestas a las dudas que poseas sobre  el correcto uso de los edulcorantes para que puedas  despejar los principales mitos acerca de éstos:

Mito: los edulcorantes no calóricos pueden ser utilizados sin aprobación de organizaciones de salud o entidades gubernamentales

Realidad: los edulcorantes no nutritivos son sometidos a numerosos estudios toxicológicos para luego ser aprobados por organismos internacionales y nacionales. A todos ellos se les establece un valor de ingesta diaria admisible (IDA). La IDA es la cantidad de aditivo alimentario que puede ser consumido en la dieta diariamente durante toda la vida sin riesgos para la salud.

Mito: no pueden ser consumidos por el público en general

Realidad: desde el punto de vista de la legislación vigente no existe ninguna limitación para el consumo de edulcorantes no nutritivos por parte de niños o mujeres embarazadas. Los edulcorantes no nutritivos están contemplados en el Código Alimentario Argentino en el capítulo XVII, Alimentos de régimen o dietéticos.

La Sociedad Argentina de Pediatría acepta que a partir de los tres años, los chicos consuman endulzantes, pero si hay un bebé de siete meses que es diabético, se debería optar por darle un yogur dietético sin azúcar.

Para las personas con diabetes, este tipo de edulcorantes ofrecen una alternativa dulce que no afecta sus niveles de glucosa sanguínea.

La única excepción serían las personas que padecen de fenilcetonuria, condición hereditaria en la cual estos pacientes no pueden metabolizar la fenilalanina (un componente del aspartame).

Mito: su consumo produce cáncer

Realidad: investigaciones han demostrado que el consumo de edulcorantes no calóricos no produce cáncer, ni tampoco incrementa el riesgo de padecerlo siempre que se consuman cantidades moderadas.

La Food and Drug Administration (FDA) aún no se expidió sobre el ciclamato porque, según estudios controvertidos realizados en ratas, produciría problemas en la fertilidad y enfermedades neurológicas. De todas formas, hay que considerar que de las dosis que se aplican en estos animales, los humanos sólo consumiríamos la milésima porción.

Mito: bajan de peso

Realidad: ningún edulcorante no calórico, ni alimento, tiene la capacidad de hacer perder peso. Sin embargo, su consumo como parte de una alimentación saludable, puede ayudar a la pérdida de peso al disminuir la ingesta calórica.

El consumo de edulcorantes hipocalóricos o sin calorías pueden contribuir en la prevención del sobrepeso

Mito: hay uno mejor que el resto

Realidad: la elección del edulcorante depende de las características de la persona y de procesar bien el producto para que el cuerpo lo pueda tolerar bien. También depende de uso que se le vaya a dar, por ejemplo, no es conveniente calentar platos que contengan aspartame porque sus beneficios originales se alteran, el calor provoca una pérdida del sabor dulce, en cambio sí se puede hacer con aquellos que estén elaborados con acesulfame k, sucralosa y stevia.

Mito: los edulcorantes no calóricos sólo sirven para bajar de peso

Realidad: Los edulcorantes son útiles en diversas situaciones como por ejemplo para los diabéticos, a los que su consumo les permite acceder a un montón de comidas de las que antes estaban privados, particularmente aquellos que se inyectan insulina. Además, también se convirtió en un aliado de los chicos para liberarlos de las caries. Hay varias golosinas hechas sobre la base de este producto para favorecer la salud bucal. Finalmente, colabora con las personas con problemas de sobrepeso y obesidad al disminuir los valores calóricos de las comidas.También es recomendable su consumo en la hipertrigliceridemia, ya que el azúcar es una de las fuentes para formar los triglicéridos.

Mito: se puede reemplazar los edulcorantes por azúcar light

Realidad: El azúcar light es una mezcla de azúcar con edulcorante, por lo que tiene mayor poder endulzante que el azúcar común, lo que nos lleva a tener que usar menor cantidad de producto y así obtener menos calorías, lo que es importante destacar es que no aporta cero calorías por lo que no sería recomendado para diabéticos.

Luego de analizar todos estos mitos podemos concluir que en definitiva, todo pasa por el consumo y por la cantidad que se ingiere y por encontrar el equilibrio.Alternativas naturales o artificiales son sanas “siempre que se tomen en su justa medida”, ya que “todo alimento, por más perfecto que sea, puede convertirse en venenoso si se administra en cantidades inexactas”.

Lic. María Victoria Forlizzi

Mat.546

E-mail: sabornaturalmza@gmail.com