Eso de que la pasta es italiana es un gran mito. La pasta es china y no es un cuento. De hecho, algunos investigadores dicen que Marco Polo en 1271 llevó la pasta a Italia luego de un viaje a China. Los chinos y sus inventos. El papel, la imprenta, la pólvora, la brújula y además: la pasta. Los chinos son unos capos si no lo inventan ellos, te lo copian igualito, igualito. Pero en este caso es bien suyo.
Bueno, hoy vamos a probar: fideos pero hechos de arroz. Una pasta muy distinta a la que estamos acostumbrados a comer, comprar y cocinar.
La primera gran diferencia es el color, los de arroz son blancos, tipo transparentes, mientras que los tradicionales que consumimos son amarillos. Eso se debe a la ausencia de huevo en su composición. Por lo que este producto es libre de colesterol y de gluten, si en su casa hay celíacos seguro que ya los conocen.
Se consiguen en dietéticas, almacenes y en las góndolas para diabéticos de los grandes supermercados.
Incluso el proceso de cocción es muy distinto al tradicional: se dejan en remojo y luego se hierven pocos minutos, unos 3.
Para las preparaciones en las que incluirlos no podemos obviar lo más típico: salteados, woks de verduras, con pollo con pescado, etc. En sopas. Los vi y eso me pareció original: una vez humedecidos los usaban para envolver un langostino y luego freír.

Fideos de arroz Fu Sheng
En la degustación: Los remojé hasta que se ablandaron y luego los herví 3 minutos, como indica el envase.
Aroma: Neutro. (La nada misma)
Sabor: Insípido, neutro.
Textura: Gelatinosa, pegajoso.
Precio: $30 el paquete de 200gr. (O sea: $150 el Kg)
¿Lo llevamos a casa? Tengo mis dudas… Podemos llevarlos para hacer una comida especial, si queremos mimar alguien de nuestra familia que sea intolerante al gluten o para innovar, alguna vez, cada tanto. Yo los usaría en un wok con verduras en juliana, pollo en tiritas y salsa de soja. Dentro de los pro´s es que tiene menos calorías que la pasta tradicional.
