Se conoce como pliometría al entrenamiento físico que se lleva a cabo con el objetivo de lograr que un deportista pueda concretar movimientos que resulten más veloces y con mayor potencia. Esta técnica suele emplearse para las disciplinas que requieren de fuerza y velocidad.
La esencia de la pliometría radica en lograr que los músculos apliquen la mayor fuerza posible en el menor tiempo. El entrenamiento, consiste en un desarrollo de la fuerza rápida de los músculos.
La contracción pliométrica de un músculo se produce cuando éste ejerce una fuerza menor a una resistencia opuesta, lo que lleva a un incremento longitudinal del músculo en cuestión. Esto se produce, por ejemplo, al saltar: las piernas contribuyen a la amortiguación cuando el pie vuelve a estar en contacto con el suelo.
Puede decirse que la pliometría consiste en ejercitar la fuerza de reacción, apelando a la capacidad elástica y a la fuerza de los músculos. Por lo general, se orienta a fortalecer las piernas, es posible aplicar la pliometría al tronco superior.
Es importante que un entrenamiento pliométrico sea supervisado por un especialista. Si los ejercicios no se desarrollan de la manera adecuada o si se repiten en exceso, el atleta puede sufrir lesiones ya sea en los huesos, las articulaciones u otras partes del organismo debido a la sucesión de los impactos.

Principios del entrenamiento pliométrico
El entrenamiento pliométrico tiene el objetivo de disminuir el tiempo que se requiere entre la contracción muscular excéntrica y el comienzo de la concéntrica
Antes de embarcarse en un programa de entrenamiento basado en la pliometría, es necesario conocer los siguientes puntos:
Comenzar por una evaluación biomecánica y diversos tests funcionales, para determinar el potencial, las precauciones adecuadas y las posibles contraindicaciones.
Test de estabilidad es uno de los que se debe ejecutar antes del entrenamiento, y se divide en dos partes: estabilidad estática y movimiento dinámico.

Todo entrenamiento de pliometría tiene como importante requisito la flexibilidad, tanto a nivel general como específico.
Los movimientos horizontales generan traumas menores que los verticales.
El peso del atleta es directamente proporcional con el grado de exigencia de su entrenamiento.
Se debe cuidar la cantidad de carga externa que se agregue.
Se recomienda dar al atleta períodos de reposo que oscilen entre las 48 y las 72 horas, entre cada sesión de entrenamiento pliométrico.
La edad también es directamente proporcional con la intensidad del entrenamiento.
Te dejamos un video, para que veas de qué se trata. Seguí en entrenando que te mostraremos a fondo el entrenamiento pliométrico.

