Como vimos en las notas anteriores, las líneas simples, el auge de las formas y los colores sutiles encabezan la lista de las tendencias más destacadas de la temporada.

No obstante, los detalles encontraron la forma ideal de abrirse camino en estos meses de transición, buscando su inspiración en las distintas capitales europeas.

La clave de esta tendencia parece ser evocar el estilo barroco de Europa Occidental a partir de las texturas.

De esta forma, notamos un retorno a los tejidos metalizados, los bordados, los encajes y las estampas ostentosas, que buscan equilibrio a partir de la neutralidad de sus tonalidades.

Considerando estos ítems, podemos determinar dos estilos dentro de esta tendencia:
 
1. Sueños dorados
Las texturas metalizadas en dorado hacen su aparición en forma de faldas de línea recta y pantalones pinzados, ofreciendo una nueva forma de apelar a la sofisticación, y logrando la armonía a través de su combinación con abrigos, tops, y camisas en colores neutros. 

2. Elegancia inolvidable
El azul, el negro, y el blanco encuentran una nueva manera de mostrar su versatilidad: vestidos y trajes de dos piezas que se destacan por sus detalles de reminiscencia barroca.

Asimismo, esta tendencia también puede ser llevada a la práctica otorgándole el protagonismo a los complementos y accesorios. Para ello, los zapatos, las pulseras, los sobres y los cintos resultan los aliados ideales.

Consejo adicional: las texturas metalizadas y las tonalidades profundas ensamblan a la perfección como alternativas para los looks de noche. La clave se encuentra en incorporar esta tendencia a nuestro estilo personal.
 
Imágenes: Popsugar
 
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Y ustedes ¿cómo incorporarían las texturas a su armario de esta temporada? ¿Se animan al dorado o prefieren apostar a las estampas?