Desde hace un tiempo que soy fanática absoluta de este producto, por miles de motivos. Si ponés en google aceite de coco, seguro te aparecen muchas páginas hablándote de sus beneficios.
El aceite de coco tiene múltiples usos, tanto en la cocina como en cosmética. Es muy recomendado cuando es virgen y extraído en primera presión en frío, por tratarse de un aceite con ácidos grasos saludables. Se digiere fácilmente y se le atribuyen propiedades antibacterianas, fungicidas y antivirales. Algunos artículos hablan de él como acelerador del metabolismo, por lo que ayudaría a controlar el peso, pero yo no me preocuparía tanto por eso, el aceite tiene muchas razones para ser consumido.
La verdad sobre el Aceite de Coco
La prestigiosa web de información médica WebMD incluye al Aceite de Coco entre los alimentos sanos, sin contraindicaciones ni efectos secundarios. A su vez, el Aceite de Coco está etiquetado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos FDA, responsable de proteger la salud pública en EE.UU, como alimento no tóxico.
Hay que apuntar, que como cualquier otro aceite, el Aceite de Coco es una grasa y por lo tanto, aporta 9 calorías por gramo, por lo que su consumo debe ser razonable, pero gracias a su composición rica en ácidos grasos de cadena media, El Aceite de Coco se metaboliza en energía en nuestro hígado, hecho que dificulta la acumulación de grasas.
Podemos afirmar que no existen casos documentados donde el Aceite de Coco haya resultado perjudicial ni haya hecho daño alguno. En contra partida, existen millones de testimonios por todas partes del mundo hablando acerca de los beneficios del Aceite de Coco. Hay hasta 10.000 publicaciones científicas diferentes donde se habla de sus propiedades curativas y numeroso artículos donde se enumeran la larga lista de beneficios del Aceite de Coco tanto para la salud como para la cosmética.
El uso del Aceite de Coco es absolutamente segura tanto por vía óptica como oral. No se conocen contraindicaciones ni efectos secundarios de este Aceite hasta la fecha (a excepción de alergias) y se considera un alimento milenario conocido en países asiáticos a su árbol como “Árbol de la vida”. Prácticamente todas las poblaciones del pacífico y asiáticas incluyen el Aceite de Coco como fuente de alimento y energía y como medicina tradicional.
Debemos resaltar que este producto favorece los intereses de los países del tercer mundo y no el de las farmacéuticas, ¿serán entonces por estos intereses comerciales la causa de la campaña de desprestigio?
Lo más importante a la hora de escoger un buen aceite de coco es tener en cuenta que todos los beneficios y propiedades de este alimento a las que hacemos referencia continuamente en esta web se refieren al Aceite de Coco Virgen obtenido por presión en frío. Este aceite no contiene nada excepto pulpa pura de coco prensada hasta obtener el aceite. Mayoritariamente, este aceite proviene de países asiáticos o africanos, en los que el cultivo, la recolección, el prensado y el empaquetado se realiza de manera manual y sostenible. Obviamente, es más caro que el aceite vegetal habitual porque es mucho más complicado subirse a los cocoteros a recolectar cocos que pasar una máquina por un sembrado que vaya recogiendo las semillas que se usan para fabricar los aceites vegetales.
Sin embargo, el precio no debe asustar a nadie porque lo cierto es que la merma en la cocina del Aceite de Coco es mínima. Esto se debe a que resiste mucho mejor los cambios de temperatura (no se oxida) y por lo tanto, a la hora de freir, nos durará muchísimo más que cualquier otro aceite o grasa vegetal. Por otro lado, dada su consistencia, este aceite se absorbe mucho menos por los alimentos que otros aceites, por lo que la merma es mínima al retirar los alimetos de la sartén o freidora.
Vamos a la degustación:
Aceite de coco
Aroma: a coco, suave.
Sabor: suave, delicado y delicioso.
Textura: oleoso.
Precio: $140 el frasco de 250 cc.
¿Lo llevamos a casa?
Si, me parece un gran producto para tener en nuestra casa.
