Descenso o Downhill: es una modalidad del MTB que consiste únicamente en bajar una montaña o ciudad con escalones y rampas, a toda velocidad. Se usan bicicletas especiales, que sólo sirven para su cometido. Son bicis extremadamente resistentes, tienen un gran recorrido de horquilla y de suspensión, por encima de los 200 mm con un SAG que ronda el 35%, las ruedas son muy anchas y resistentes, preferible el tubeless con los flancos reforzados para permitir bajar la presión a fin de mejorar el agarre sin que se produzca pinzamiento o destalonamiento.
Tienen poca elección de platos y piñones: no hacen falta, sólo son para bajar y poco más. Se usa mucha protección para el piloto, casco integral, rodilleras, coderas, espalderas y protectores de cuello. El manubrio usado es de doble altura, depende de la geometría de la bicicleta y ofrece mucha anchura, por encima de los 74 cm. El asiento se lleva siempre bajo del todo e inclinado hacia atrás.

Enduro: es una modalidad del MTB en la que hay una mayor porción de tramos de descenso, aunque también puede haber ascenso. A diferencia del descenso, también se sube montaña, por lo que las bicicletas usadas mantienen un buen recorrido de suspensión y amortiguación, hoy en día entre 160 y 180 mm con un SAG sobre el 30%. Son más livianas y de geometría más “normal”, ya que tienen que permitir el pedaleo más o menos cómodo para poder ir montaña arriba, a la vez que tienen que poder soportar saltos de más de un metro de altura. Se usan ruedas de entre 2.25 y 2.4, aunque en la actualidad priman las de rodado 27.5 pulgadas en esta modalidad, también se ve alguna enduro de 29″, y las 26″ (en peligro de extinción).
Se usan tradicionalmente manillares de doble altura, bastante anchos (740 – 760 mm), como en el DH o apenas menos. Se están llevando los asientos con tija o caño telescópico, de manera que se puedan ajustar rápidamente para un nivel de pedaleo eficiente entre el llano, subidas y bajadas técnicas.

XC (Cross Country): esta es la modalidad del MTB que consiste en atravesar montaña a alta velocidad. En esta modalidad prima la resistencia cardiovascular del corredor sobre su nivel técnico. Se usan ruedas finas y rodadoras, de 2.2 como mucho, con más o menos taqueado, dependiendo del terreno. Se han impuesto las bicicletas con ruedas de 29 pulgadas para la práctica del XC, debido a que avanzan más por pedaleada.
El recorrido de horquilla es de 100 mm o menos con un SAG del 10 al 20% y la amortiguación trasera, de llevarla, también es de bajo recorrido. Se usan habitualmente bicicletas rígidas, ya que son las más livianas y las que suelen aprovechar mejor la pedalada del ciclista. La protección es mínima (casco, guantes, gafas), debido al terreno por el que se mueven estos ciclistas y a que no se baja a tanta velocidad con en el DH o Enduro.
Se usan manillares planos y poco anchos 58 a 71 cm, con o sin acoples o, como mucho, con una doble altura mínima. Estos manillares facilitan una postura más rodadora y menos resistente al aire. El asiento va siempre elevado, para permitir la pedaleada más eficiente. Como el XC es modalidad de competición con mucha subida, se invierte en componentes de alta gama y poco peso.

