En un mundo cada vez más conectado, las relaciones de pareja enfrentan nuevos desafíos, y entre ellos, las llamadas “micro infidelidades” han emergido como un tema de interés. Estas acciones, aunque sutiles, pueden socavar la confianza y la intimidad en una relación, generando interrogantes sobre los límites de la fidelidad en la era digital.
De acuerdo con la más reciente encuesta de usuarios de Gleeden, una aplicación de encuentros no monógamos pensada por y para mujeres, 8 de cada 10 argentinos afirma no estar familiarizado con el término de la micro infidelidad, pese a que los resultados demuestran que muchos estarían participando en comportamientos que podrían considerarse como tales.
Las micro infidelidades más comunes son:
- Borrado de mensajes, llamadas e historial de navegación. Sorprendentemente, el 42% admite hacerlo siempre, mientras que el 52% lo hace algunas veces. Cuando se les pregunta por qué ocultan sus teléfonos a sus parejas, las respuestas varían: porque tienen conversaciones que desean mantener privadas, por las aplicaciones que usan y por los contactos que prefieren mantener ocultos.
- Sexting. Muchos consideran que un coqueteo inocente con terceros entra en esta categoría y otros dejan esta acción de lado y se refieren específicamente a los chats íntimos y sexuales con otras personas. Sobre esta última categoría, el 79% de quienes realizan esta práctica, afirman disfrutarla y encontrar en ella una conexión emocional y adrenalina por fuera de la relación principal. Además, el 81% de los encuestados afirman estar dispuestos a compartir fotos íntimas con otras personas.
- Seguir en contacto con una ex pareja. Entre las micro infidelidades menos frecuentes se encuentra el seguir en contacto con un “ex” sin que su actual pareja lo sepa (34%) y el coquetear con alguien más enfrente de su pareja (24%). Sobre el primer punto, los usuarios afirman que calificaría como micro infidelidad ya que podría implicar ocultar una conexión emocional pasada.
Finalmente, de acuerdo con este informe, solo el 32% de las parejas argentinas ha discutido los límites y acciones que consideran como una infidelidad, lo que sugiere una necesidad de promover una comunicación más abierta y sincera.
“Es esencial que las parejas se comprometan a mantener un canal de comunicación transparente y honesto, donde puedan discutir abiertamente sus preocupaciones, necesidades y límites sin tener miedo al juicio de valor. Al hacerlo, estarán mejor equipadas para enfrentar los desafíos de la era digital y cultivar relaciones sólidas basadas en la confianza mutua y el entendimiento”, afirma Silvia Rubies, especialista en sexualidad y Directora de Comunicación de Gleeden Latinoamérica.
