El Hullud, elemento ritual de las bodas indias, es conocido en el resto del mundo como turmeric o cúrcuma y está reconocido como una de las especias más saludables que existen. Los profesionales de la salud no se cansan de celebrar los beneficios de este “súper condimento”.
La planta “It” del momento es, en realidad, una raíz llamada cúrcuma longa, de piel marrón y carne de color naranja con un ligero sabor amargo. El turmeric pertenece a la familia del jengibre y, en el mundo culinario, se conoce como el azafrán hindú.
Condimento dispensable en platos como el curry, hoy en día se emplea en compuestos medicinales, vitaminas, alimentos, productos de belleza y tinte para textiles.
La cúrcuma, un colorante natural y saludable
Si bien casi todos conocemos el curry o lo hemos saboreado alguna vez, sólo recientemente se halló la evidencia de que dos de sus componentes esenciales, la cúrcuma y el jengibre, ya existían como ingredientes utilizados por la civilización Hindús, entre el 2500 y 2200 antes de Cristo.
La cúrcuma o turmérica se utiliza en la India desde hace miles de años. Se obtiene del rizoma de una planta llamada Cúrcuma longa y tiene un característico color amarillo intenso. Es uno de los principales componentes del curry, ese “polvo” color mostaza, que, junto con otros ingredientes, convierte al arroz blanco en una deliciosa paella. Pertenece a la familia del jengibre y el cardamomo. Es conocida también como azafrán de la India, su utilización documentada en Asia se remonta a hace más de 2500 años.Particularmente en la India se la considera una sustancia muy beneficiosa y especial, por eso forma parte de diversas ceremonias religiosas y medicina. Es interesante remarcar que la rama ayurvédica utiliza la cúrcuma desde hace miles de años por sus propiedades saludables.
El rizoma se utiliza fresco o se cocina, se seca y se muele. Tiene una textura terrosa, su sabor es ligeramente amargo y picante y posee un aroma y un tono similar al de la mostaza. La cúrcuma es, en realidad, una mezcla de tres ingredientes: 77% curcumina, 17% demethoxicurcumina y 3% bisdemethoxicurcumina. La planta también contiene aceites volátiles como la turmerona y el zingibereno.
“Se calcula que la ingesta dietaria de curcuminoides en algunos países alcanza de 2.5-8 g/día. La dosis habitual recomendada como suplemento dietario es de 3mg/kg/ día. Como colorante alimentario está catalogado en el Código Alimentario de la Unión Europea (E 100i la Curcumina y E 100ii la Cúrcuma). La FDA lo clasifica como GRAS es decir seguro para consumo humano habitual”, explica la Dra. Mónica Katz, médica especialista en nutrición, directora de cursos de posgrado de Nutrición en la Universidad Favaloro.
La cúrcuma es una especia procedente de la India. y es una de las especias con más propiedades medicinales.
Si cocinas curry con cúrcuma, añade una cucharada extra porque tu salud te lo agradecerá: varios estudios han demostrado que los habitantes de India y Sri Lanka, países que han utilizado esta especia desde hace más de 4000 años, padecen menos demencia, cáncer y Alzheimer que en el resto de países.
Estrellas como David y Victoria Beckham, Thandie Newton y Sir Michael Caine han revelado que su secreto diario es agregar turmeric a su dieta.
El turmeric es, en realidad, un anti-inflamatorio natural que contribuye a prevenir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en tumores, además de estar considerado como un poderoso antioxidante. Protector del sistema inmune, la cúrcuma contribuye a mejorar la salud del hígado y de los riñones y, además de sus reconocidos beneficios para el cuerpo y la mente, contiene ingredientes antioxidantes que ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel.
Miel, leche y cúrcuma, tres ingredientes muy simples para realizar una máscara de belleza para el rostro.
Beneficios saludables
La cúrcuma ayuda a prevenir el cáncer, actúa como un poderoso antioxidante y se valora por sus beneficios como antiinflamatorio y analgésico. Por esa razón su uso está recomendado en pacientes con artritis reumatoidea.
Desde hace décadas se ha observado que la glucemia disminuye gracias al consumo de la cúrcuma. Por eso, puede contribuir a un mejor tratamiento en pacientes diabéticos que deben controlar sus niveles de glucemia.
“También disminuye el colesterol total, aumenta el HDL y los triglicéridos. Paradójicamente, a bajas dosis (500mg), reduce un 17% los valores lipídicos, mientras que a altas dosis (6,000mg) solo un 5%, según señalan estudios científicos.
Posee además efectos saludables sobre salud cardiovascular. La suplementación con 150mg de cúrcuma se asocia al incremento del flujo sanguíneo y la vasodilatación, lo que podría compararse con el efecto de la práctica de ejercicio físico frecuente y regular”, enfatiza Katz.
Una herramienta segura y eficaz
Se sabe que uno de los principales desafíos actuales de la medicina es la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas como la diabetes, la obesidad y la enfermedad cardiovascular, que crecen a ritmos acelerados en muchos países. Para lograrlo, es fundamental contar con campañas de prevención específicas, programas integrales de tratamiento accesibles para todos los sectores de la población y productos que posean un perfil de seguridad y eficacia y que sean accesibles para todos.
La cúrcuma, representa una alternativa interesante, por su seguridad y su eficacia, para tratar y prevenir variadas patologías crónicas, ya que posee la particularidad de ser una sustancia natural que se emplea hace miles de años, como condimento y también como producto medicinal.
“Es por eso que suplementar la dieta con cápsulas de cúrcuma –disponible en farmacias y dietéticas- es una estrategia inteligente para quienes desean obtener al máximo sus beneficios”, finaliza Katz.
Colaboración: Dra. Mónica Katz, médica especialista en nutrición, directora de cursos de posgrado de Nutrición en la Universidad Favaloro.
