Las naranjas son una de las frutas más deliciosas y dulces. Sin embargo, comerlas no resulta nada fácil mancharse.
Algunos consejos para que el jugo no escape:
- Lava la naranja: Asegúrate de que esté limpia antes de cortarla.
- Corta los extremos: Coloca la naranja en una tabla de cortar y corta ambos extremos (la parte superior e inferior) para crear una base plana1.
- Haz cortes verticales: Coloca la naranja en posición vertical sobre uno de los extremos cortados. Haz cortes verticales desde la parte superior hasta la base, siguiendo la curva de la fruta, para quitar la cáscara y la parte blanca (albedo)1.
- Divide en gajos: Una vez pelada, corta la naranja por la mitad y luego cada mitad en gajos. Esto te permitirá comerla fácilmente sin que el jugo se derrame1.
- Come sobre un plato: Para evitar cualquier derrame, come la naranja sobre un plato o bol.
Los beneficios de comer naranjas
Incorporar naranjas en la dieta diaria puede ofrecerte estos y muchos otros beneficios.
- Fortalece el sistema inmunológico: Gracias a su alto contenido de vitamina C, las naranjas ayudan a mejorar las defensas del cuerpo.
- Mejora la salud del corazón: Las fibras y flavonoides presentes en las naranjas ayudan a reducir el colesterol malo y a mantener las arterias saludables.
- Ayuda en la digestión: La fibra en las naranjas mejora el funcionamiento del intestino y previene el estreñimiento.
- Protege la piel: Los antioxidantes y la vitamina C ayudan a combatir el envejecimiento prematuro de la piel.
- Controla la presión arterial: El potasio en las naranjas ayuda a relajar los vasos sanguíneos y a reducir la presión arterial.
- Previene enfermedades crónicas: Los antioxidantes presentes en las naranjas protegen las células del daño causado por los radicales libres.
- Mejora la salud ocular: Las vitaminas A y C, junto con otros antioxidantes, son beneficiosas para la salud de los ojos.
- Ayuda en la pérdida de peso: Las naranjas son bajas en calorías y ricas en fibra, lo que ayuda a mantener la saciedad por más tiempo.

